Una regla sorprendentemente simple que hará que tus objetivos sucedan más rápido

Como muchas personas, Angel y yo pasamos años luchando para lograr el más mínimo progreso en los objetivos que nos habíamos propuesto.

Comenzamos nuevos programas de entrenamiento con increíble optimismo al menos un par de docenas de veces. Tiramos toda la comida chatarra de nuestra casa más veces de las que puedo recordar. Intentamos despertarnos más temprano, meditar, leer más a menudo, escribir un libro, saldar deudas, dirigir un negocio y más...

Pero, durante mucho tiempo, fracasamos en todos los frentes.

Comenzábamos un nuevo objetivo, y entonces descarrilábamos.

¡Y nos sentimos horribles!

A menudo nos sentimos como perdedores... como si no importara lo mucho que lo intentáramos, ¡Nuestros objetivos estaban fuera de nuestro alcance! Y nos reprochábamos constantemente por no ser más fuertes, más inteligentes y más disciplinados.

Pero de lo que Angel y yo no nos dimos cuenta, hasta que comenzamos a lograr nuestros objetivos con éxito unos años más tarde, es que nunca fue cuestión de que no tuviéramos la fuerza, la inteligencia o la disciplina suficientes. Era cuestión de que nos enfocábamos en nuestros objetivos de manera ineficaz.

De hecho, lo creas o no, en realidad nos estábamos enfocando demasiado en nuestros objetivos.

Sí, lo leíste bien. Suena contradictorio, pero es la verdad.

Una regla para hacer que tus metas sucedan más rápido

Las metas no hacen que los cambios positivos ocurran, los rituales diarios sí.

En serio, medita en eso por un momento.

Porque con demasiada frecuencia nos obsesionamos con un objetivo, un resultado final, pero estamos completamente desenfocados cuando se trata del ritual, los pasos recurrentes, que finalmente hacen que el objetivo suceda. Y entonces el peso de este objetivo no realizado nos pesa mucho y nos ralentiza.

¿Suena familiar?

Si es así, es hora de cambiar tu enfoque LEJOS de tus objetivos. Piensa sobre esto…

Si ignoras por completo uno de tus objetivos durante las próximas semanas y en su lugar te enfocas únicamente en los rituales diarios que refuerzan este objetivo, ¿Obtendrías igual resultados positivos?

Por ejemplo, si estuvieras tratando de bajar de peso e ignorarás tu meta de perder 10 kilos, y en su lugar te enfocaras sólo en comer sano y hacer ejercicio cada día, ¿Obtendrías igual resultados positivos?

¡SÍ, lo harías! Gradualmente, te acercarías más y más a tu objetivo sin siquiera pensar en ello.

El punto es que nada cambiará en tu vida a menos que realices rituales diarios que refuercen lo que esperas lograr. Créeme, en la última década Angel y yo hemos trabajado con éxito con miles de estudiantes y asistentes de nuestros eventos de todo el mundo que estaban luchando por lograr cosas, por lo que esta estrategia está bien probada.

Hemos intentado pasos de acción semanales con personas, tareas que realizan en incrementos semi-flexibles, grandes hitos mensuales y docenas de otras variaciones y combinaciones de estrategias. Ninguna de ellas funciona bien a largo plazo, excepto los rituales diarios.

Si no estás dispuesto a convertirlo en un ritual diario, realmente no deseas cambiar tu vida tanto como dices que lo haces, realmente no deseas lograr ese objetivo "importante". Solo te gusta la idea de aprender a estar en forma/escribir un libro/construir un negocio/vender tu arte/etc. Realmente no quieres hacerlo, todos los días.

Pero si lo QUIERES tanto como dices que lo haces, ahora tienes una regla que te ayudará a lograrlo.

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Publicado originalmente en marcandangel

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