Muchas personas ponderan la pregunta: “¿Qué harías si no tuvieras miedo?”

Sin embargo, esto no siempre es la pregunta más reveladora que nos podemos hacer cuando consideramos alternativas en nuestras vidas. El miedo no es la condición más común que nos detiene; son tanto la complacencia como la falta de imaginación.

La mayoría de la gente no tiene miedo de hacer una película, pero eso requiere dar con una historia convincente y aprender nuevas habilidades.

La mayoría de la gente no tiene miedo de dar una vuelta al mundo, pero eso requiere una gran cantidad de planificación y preparación.

La mayoría de la gente no tiene miedo de asumir un nuevo trabajo, pero es tan fácil quedarse en lugar de explorar las alternativas.

La inercia es una fuerza poderoza; nos mantiene en nuestro lugar, incluso cuando hay un mundo de otras posibilidades para considerar.

Esencialmente, la mayoría de nosotros necesitamos una patada en el trasero para hacer algo diferente. En algunos casos, una fuerza externa viene en forma de un suave codazo, y en otros casos nos arrojamos en nuestra habitación por algo dramático en nuestras vidas que nos obliga a repensarlo todo.

Entonces, ¿cómo nos damos la patada en el trasero que necesitamos para hacer algo diferente, en lugar de esperar a que alguien o algo más lo haga por nosotros?

El principio de inercia, tal como fue definido por Isaac Newton, establece que un objeto en reposo permanecerá en reposo y un objeto en movimiento permanecerá en movimiento a menos que actúe una fuerza externa sobre él.

Por lo tanto, si continúas probando cosas nuevas, eso se convierte en tu estado normal. No te complaces porque siempre estás cambiando las cosas. La inercia te mantiene avanzando.

Y, ¿cómo dar con ideas que sacudan las cosas en tu vida?

Uno de mis ejercicios favoritos consiste en desempaquetar todos los supuestos que tienes y luego darlos vuelta para revelar alternativas.

En mi curso de creatividad, utilizo el estudio de un caso de Harvard sobre el Cirque du Soleil que le da a los estudiantes la oportunidad de perfeccionar sus habilidades en suposiciones desafiantes.

El telón de fondo es la década de 1980, cuando la industria del circo estaba en problemas. Las prestaciones eran predecibles y obsoletas, el número de clientes estaba disminuyendo y el tratamiento de animales estaba bajo ataque. No parecía un buen momento para comenzar un nuevo circo. Pero, eso es exactamente lo que hizo Guy Laliberté, un artista callejero en Canadá, desafiando cada suposición sobre lo que un circo podría ser.

Después de mostrarles un videoclip de la película de Marx Brothers de 1939, At the Circus, les pido a los estudiantes que enumeren todos los supuestos que tenemos sobre un circo tradicional: una gran carpa, animales, billetes baratos, personas que venden recuerdos, varios actos que actúan a la vez, payasos, palomitas de maíz, hombres fuertes, aros flameantes, etc.

Entonces les pido que pongan estas cosas al revés; imaginar exactamente lo contrario de cada uno.

Por ejemplo, la nueva lista incluiría una pequeña tienda de campaña, sin animales, asientos caros, sin vendedores, un acto a la vez, y ningún payaso ni palomitas de maíz. Entonces eligieran las cosas que quisieran evitar el circo tradicional y las cosas que quisieran cambiar. El resultado es un tipo completamente nuevo de circo, al estilo del Cirque du Soleil. Y, todos sabemos que el Cirque du Soleil está prosperando, mientras que el circo tradicional ha desaparecido esencialmente.

Una vez que hacemos este ejercicio con la industria del circo, es fácil aplicarla a otras industrias e instituciones que están maduras para el cambio, incluyendo restaurantes de comida rápida, hoteles, líneas aéreas, educación e incluso el cortejo y el matrimonio.

Cuando entiendes la idea, éste es un ejercicio fácil que puedes utilizar para reevaluar todos los aspectos de tu vida y carrera. La clave es tomarte el tiempo para identificar claramente cada suposición. Esto suele ser la parte más difícil, ya que los supuestos suelen estar tan integrados en nuestra visión del mundo que es difícil verlos. Sin embargo, con un poco de práctica, se convierte en una forma útil de mirar tus opciones con una luz fresca.

Te animo a intentar esto para repensar tu propia vida.

Haz una lista de "antes" con todas tus suposiciones sobre tu vida, incluyendo:

- la hora a la que te despiertas cada mañana,
- los días y horas específicos que trabajas cada semana,
- la duración de tu viaje,
- el tipo de trabajo que haces,
- las personas con quienes trabajas,
- la cantidad de tiempo que ejercitas,
- con quien pasas tu tiempo libre,
- lo que comes para cenar,
- lo que haces por la noche y los fines de semana,
- donde vas de vacaciones,
- cuánto dinero ahorras con cada salario,
- cómo te sientes al final del día,
- cuando te vas a dormir,
- etc.

Haz la lista lo más larga posible, desempaquetando tantas suposiciones sobre tu vida como puedas.

Luego, considera alternativas para todos estos mediante la creación de una lista "después". Los elementos de esta lista son lo contrario o una exageración de las cosas en la lista "antes". Por ejemplo, si haces ejercicio 20 minutos al día por tu cuenta, las alternativas no incluirían ningún ejercicio en absoluto, tomar clases de ejercicio en un gimnasio, o correr con un compañero. Y, si pasas tu tiempo libre organizando fiestas, entonces, las alternativas podrían ser ir de voluntario a un comedor de beneficencia, aprender paracaidismo, o tomar una clase de improvisación.

Una vez que tenga tus listas, mezcla y combina las listas "antes" y "después" para crear un nuevo conjunto de escenarios. Cambiar incluso uno de los supuestos puede ser suficiente para sacudir tu vida de manera interesante.

Yo mismo lo hice hoy... Uno de mis supuestos es que enseño en cursos. Lo contrario de enseñar es aprender. Esto provocó una idea! ¿Qué pasa si además de enseñar, también tomo un curso cada trimestre, escojo un tema fuera de mi área de especialización como una forma de expandir mis conocimientos. Este cambio podría ampliar dramáticamente mis conocimientos, exponerme a un montón de personas nuevas, y quién sabe qué nuevas ideas y oportunidades en última instancia desencadenarán.

Recuerda, hay opciones ilimitadas para explorar si estás dispuesto a identificar y desafiar tus suposiciones. Para citar a Alan Alda:

"Tus suposiciones son tus ventanas en el mundo. Frégalas de vez en cuando, o la luz no entrará."

2. Deja ir y simplemente se testigo de los pensamientos que te preocupan.

Durante la última década, mientras Angel y yo trabajamos gradualmente con cientos de alumnos y clientes de coaching, y asistido a evento Online, llegamos a comprender que la causa fundamental de la mayoría del estrés humano no es más que nuestra terca propensión a aferrarnos a pensamientos estresantes.

En una palabra, nos aferramos firmemente a la esperanza de que las cosas salgan exactamente como imaginamos, y entonces complicamos nuestras vidas hasta un extremo sonde nuestra imaginación no representa la realidad.

Entonces, ¿cómo podemos dejar ir y vivir mejor?

Dándonos cuenta de que no hay nada a que aferrarse en primer lugar.

La mayoría de las cosas (situaciones, problemas, preocupaciones, ideales, expectativas, etc.) a los que tratamos desesperadamente aferrarnos, como si fueran elementos reales, sólidos y eternos en nuestras vidas, no están realmente ahí. O si están allí de alguna forma, están cambiando, fluidos, impermanentes, o en su mayoría creados en nuestras mentes.

La vida se vuelve mucho más fácil de manejar cuando comprendemos esto.

Imagina que tienes los ojos vendados y pisando el agua en el centro de una gran piscina, y estás luchando desesperadamente para agarrar el borde de la piscina que crees que está cerca, pero realmente no lo está; está lejos. Tratar de agarrar ese borde imaginario te está estresando, y agotando, a medida que pataleas sin rumbo tratando de aferrarte a algo que no está allí.

Ahora imagina que te detienes, respiras profundamente y te das cuenta de que no hay nada cerca a lo que aferrarte. Sólo agua a tu alrededor. Puedes seguir luchando por agarrar algo que no existe... o puedes aceptar que sólo hay agua alrededor tuyo, y relajarte, y flotar.

Este es el arte de dejar ir. Y comienza con tus pensamientos...

Lo que tienes que recordar es que sólo porque el mundo que te rodea sea confuso y caótico, no significa que el mundo dentro de ti tiene que serlo también.

Tú puedes deshacerte de toda esa confusión y caos dentro de ti creado por otros, el pasado, eventos incontrolables, o tu estado general mental...

Con sólo ser un simple testigo de tus pensamientos.

Se trata de estar en silencio, y ser testigo de los pensamientos que pasan a través de ti. Sólo ser testigo al principio, no interferir y ni siquiera juzgar, porque al juzgar demasiado rápido pierdes ser testigo puro. En el momento en que te apresures a decir, "esto es bueno" o "esto es malo", ya fuiste agarrado por el caos.

Se necesita de un poco de tiempo para crear una brecha entre ser testigo de tus pensamientos y tu reacción ante ellos. Una vez que la brecha esté allí, sin embargo, estarás en camino a una gran sorpresa; que no eres los pensamientos que tienes, ni el caos que los influyen. Eres el testigo, un vigilante, capaz de dejar ir, cambiar de opinión, y elevarse por encima de la agitación.

Y este proceso de observación del pensamiento es la misma alquimia de la verdadera atención plena. Porque a medida que te vuelves cada vez más y más en sólo un testigo, los pensamientos confusos y caóticos comienzan a desaparecer.

Estás pensando, pero tu mente está vacía de charlas sin sentido.

Estás flotando, sin peso extra y mucho menos esfuerzo.

Es un momento de iluminación; un momento en el que te conviertes, tal vez por primera vez, en un ser humano libre de sentimientos, cuerdo y verdaderamente libre.

Así que hoy, deja que este sea tu recordatorio para dejar ir todas las pequeñas molestias. Muévete a través de tu día conscientemente. Haz un esfuerzo para notar por lo menos una pequeña frustración insignificante que normalmente te frustre. Entonces hazte un favor y simplemente déjalo ir. Experimenta, de esta manera, la libertad de controlar tu manera de sentir. Y date cuenta de que puedes extender este mismo nivel de control a cada situación que encuentres en la vida.

En casi cualquier momento, la forma en que te sientes es la forma en que eliges sentirte, y la forma en que reaccionas es la forma en que eliges reaccionar.

Cuando piensas mejor, vives mejor.

Y la vida se hace más feliz.

En el tiempo en que Emily Esfahani Smith fue a la universidad, comenzó a buscar un significado más profundo en su vida.

Eventualmente lo encontraría en una investigación sobre él, eventualmente llegando a la escuela de posgrado para estudiar la psicología de la felicidad.

Más recientemente, Esfahani Smith recorrió los Estados Unidos, preguntando a cientos de personas lo que consideraban importante en sus vidas. Las respuestas que recibió no tenían mucho que ver con la felicidad, la fama o la fortuna.

"Las vidas más significativas, descubrí, a menudo no son las más extraordinarias", escribió recientemente Esfahani Smith en el New York Times. "Son las ordinarias vividas con dignidad."

Esfahani Smith capturó estos sentimientos en su reciente charla TED, "Hay más en la vida que ser feliz", y su libro, "El poder del significado: encontrar la realización en un mundo obsesionado con la felicidad".

En ambos casos, destacó que la tasa de suicidios en los Estados Unidos ha aumentado constantemente en las últimas décadas (ahora en un máximo de 30 años) a pesar de considerables mejoras en la calidad de vida.

"A pesar de que la vida está mejorando objetivamente para casi todos los estándares imaginables, más gente se siente desesperada, deprimida y sola", dijo a la multitud en la Conferencia TED en abril pasado.

Según Esfehani, cultivar el significado se reduce a cuatro pilares clave. Los dos primeros, pertenencia y propósito, son directos, mientras que los segundos dos, la trascendencia y la narración, requieren un poco más de explicación.

Esfahani encontró que las personas que sienten un sentido de pertenencia (en su familia, comunidad, escuela o en otros lugares) tienden a creer que la vida es más digna de ser vivida. Es más rica. Del mismo modo, las personas que dicen que encontraron sus vocaciones, más a menudo ven la vida como más satisfactorias. Esfahani Smith advierte, sin embargo, que el propósito tiende a estar más realizado principalmente cuando involucra ser desinteresado.

"La clave del propósito es usar tus fortalezas para servir a los demás", dijo en su charla TED. No importa si esas fortalezas incluyen juntar para un pequeño regalo para un miembro de tu familia o gestionar millones de dólares en activos personales.

La trascendencia implica entrar en un estado mental de enfoque y compromiso completo. Los psicólogos llaman a esto "flujo". Para algunos, significa pintar o esculpir. Otros pueden obtener la misma alegría de la jardinería o los deportes. Esfahani Smith dijo que lo importante es perderte - literalmente - en la actividad que elijas.

Por último, la narración ayuda a las personas a crear significado, ya que permite a la gente crear, editar y transformar la historia de sus vidas. Las personas que encontraron un significado profundo reflexionan sobre cómo llegaron a ser ellos mismos, y cómo su historia puede continuar en el futuro, encontró Esfahani Smith.

Esos cuatro pilares se unen en una vida que es rica en más de una forma. Las personas que derivan el significado de sus hobbies y se mantienen en contacto con las personas que los rodean, con más frecuencia informan que disfrutan del arco de sus historias que las personas que persiguen las riquezas.

La vida puede no ser siempre un viaje feliz, sugiere la obra de Esfahani Smith, pero puede ser gratificante.

Todos experimentamos el mundo como si estuviéramos en el centro de la realidad.

Pensamos y sentimos en relación a cómo nuestros sentidos absorben la información y cómo esta información se mezcla con nuestros recuerdos personales. La percepción subjetiva creada por estas interacciones proporciona la ilusión de importancia.

Nos olvidamos que esta percepción sólo existe en nuestras mentes y que todos cerca de nosotros están caminando en torno a exactamente la misma mentalidad psicológica.

En verdad, somos sólo uno de los miles de millones, y en el curso de la historia, todo sobre nosotros es insignificante. Incluso personas como Newton y Einstein, que veneramos por sus contribuciones a la humanidad, son sólo ligeramente menos insignificantes.

Nuestro universo contiene un septillion de estrellas (uno seguido de 24 ceros) y muchas de estas estrellas contienen muchos, muchos más modos de polvo a los que llamamos planetas. Si alguno de nosotros dejara de existir mañana, poco cambiaría más allá de los estados emocionales subjetivos de las personas en nuestros círculos inmediatos.

La Tierra continuaría su órbita, y las leyes de la física permanecerían intactas. No somos más que una fracción de una ondulación en un mar infinito de entropía.

A muchos de nosotros no nos gusta escuchar esto. Está en conflicto con la historia que nos cuenta nuestra mente.

Nos criaron para pensar que somos especiales, y nos gusta creerlo. Pero no digo nada de esto como cínico o para deprimirte. De hecho, todo lo contrario. Lo digo porque distinguir entre nuestra percepción subjetiva y la realidad objetiva es la clave para vivir una vida significativa e importante.

Reconocer esta insignificancia nos libera de los apretones de la voz egocéntrica en nuestras cabezas la cual es la principal responsable de muchas de las dificultades de la vida.

Es la voz que nos compara con personas que no importan, es la misma voz que nos convence de que tenemos derecho a una vida cómoda y fácil, y es precisamente esta voz la que nos lleva a perseguir medidas arbitrarias de éxito.

¿Y el resultado?

Pasamos nuestro tiempo adquiriendo cosas que no queremos o necesitamos, vacilamos ante el primer signo de dificultades o incomodidad, y un día, nos despertamos dándonos cuenta de que, todo este tiempo, hemos estado viviendo la vida de alguien más.

La manera más segura de estar insatisfecho es caminar como si tuvieras algún tipo de posición privilegiada en el universo. No es sólo una ilusión completamente falsa y dañina, sino que también pasa por alto los beneficios adicionales de ser nadie.

Me gustaría llevarte a través de ellos.

1. Ser nadie nos permite experimentar y apreciar realmente la profundidad de lo sublime.

En 1757, Edmund Burke publicó uno de los más influyentes trabajos en estética. Es una rama de la filosofía que se ocupa de la naturaleza de la belleza.

En él, separó las experiencias sensoriales en Lo hermoso y Lo sublime.

Todos estamos familiarizados con Lo hermoso. Puede resumirse en la definición estándar. Lo vemos todos los días en las cosas que encontramos impresionantes y agradables. Lo sublime, sin embargo, es diferente. Es más que simplemente atractivo visualmente. Es abrumador. Nos hace sentir pequeños, y tiene el poder de enredarnos.

Se encuentra cuando estamos admirados por el poder de la naturaleza, se experimenta en la emoción del amor, y se descubre cuando conocemos una gran obra de arte. Es un sentido elevado de la existencia más allá de la comodidad y la normalidad.

Para disfrutar completamente de Lo sublime, tenemos que renunciar a una parte de nosotros mismos. Nos vemos obligados a aceptar un grado de inferioridad por una conexión con algo mayor. El riesgo de vulnerabilidad se equilibra con la recompensa del éxtasis.

Nadie es inmune a experimentar esta maravilla, pero un ego y un profundo sentido de importancia personal se interponen en el camino. Buscan el éxtasis sin aceptar la vulnerabilidad, y entonces se encuentran acorralados por el miedo.

No hay nada deseable sobre él. Lleva a una especie de parálisis que te roba el potencial de experimentar algunas de las grandes alegrías de la vida. Puede estar disfrazado con humor o racionalidad, pero en verdad, no es más que inseguridad.

Siendo un nadie, no tienes este problema. Aceptas que ya estás desnudo, así que puedes ponerte en exhibición para intentar y ganar algo.

Más a menudo que no, lo haces.

2. Ser nadie nos libera de las presiones irracionales y las expectativas de un mundo incierto.

Vivimos nuestras vidas guiadas por etiquetas y jerarquías. Es cómo le damos sentido a una compleja realidad. Dicho esto, estas etiquetas y jerarquías no son absolutas.

Un árbol no es un árbol porque una ley de la naturaleza lo haya definido como un árbol. Es un árbol porque nuestros cerebros cognitivos aprendieron a entenderlo como tal. Es nuestra manera de traducir el ruido sensorial en un modo de organización que sea útil.

Esta es una distinción crucial. Nuestra observación de la realidad es una aproximación confinada por los límites del lenguaje. Es incierto y en gran parte impredecible. Como señaló el último Premio Nobel Albert Camus, vivimos para razonar con un mundo irracional y eso con frecuencia conduce a una vida conflictiva.

Cuando vinculas estas etiquetas y jerarquías demasiado de cerca a tu identidad, anclas tus expectativas a cosas que son fundamentalmente frágiles.

Si ganas tu valor por ser un CEO y el hecho de que ejerzas un grado de poder en el contexto de un negocio, en lugar de, digamos, de valores intrínsecos, entonces eventualmente te encontrará en una posición de conflicto.

A la vida no le importa tu sentido artificial de importancia. En algún momento, habrá una divergencia entre la historia que te dices a ti mismo y la fría y dura realidad. Tu valor neto no importará, y la caída será mucho más abrupta.

Cuando eres nadie, sin embargo, no pretendes que una etiqueta (ya sea buena o mala) sea algo más que un producto de nuestra imaginación colectiva. Te liberas de muchas de las patéticas presiones de la sociedad de existencia.

Igual puedes asumir cierto papel con orgullo, pero sabiendo que no te hace ni más o menos importante.

Es un pequeño cambio mental que hace una gran diferencia.

3. Ser nadie nos da la humildad de darnos cuenta de que son nuestras luchas las que nos definen, no nuestros deseos

Cuando nos convencemos de que somos más especiales de lo que dicta el universo, tendemos a desarrollar un sentido de derecho sobre lo que la vida nos debe.

Elegimos creer las historias superficiales sobre como la felicidad y el éxito se ven, y rápidamente pensamos que no cuestan nada.

La dura verdad es que el universo no le debe nada a nadie. Es totalmente indiferente a lo que tú o yo queramos. Existe como lo hace sobre la base de las fuerzas que actúan sobre ella, y para dar forma a un resultado en nuestro favor, depende de nosotros escoger nuestras batallas.

Está bien querer una carrera asombrosa, pero caminar con la suposición de que mereces una no te la conseguirá. Es el precio que estás dispuesto a pagar lo que lo hará. Es ese trabajo inicial sin recompensa, y esas largas y largas horas de sangre y sudor y lágrimas sin fin lo que lo harán.

Para aceptar tales luchas, se necesita humildad. Requiere que reconozcas que eres justo como todos los demás que quieren un gran trabajo, una relación maravillosa, y constante felicidad. Tus deseos no son únicos.

Significa que aceptas que la diferencia no está en lo que quieres, sino en lo que estás dispuesto a sufrir. Se trata de las compensaciones que estás dispuesto a aceptar, de las palizas que estás dispuesto a soportar, y de saber que a pesar de todo eso, los frutos de tu trabajo aún pueden no ser nada.

Se trata de mirar con valentía a la vida en la cara y tener el valor de decir,

"Podría no ser mucho, y sé que no siempre obtendré lo que quiero, pero de seguro no significa que no lo intentaré."

Y eso, en última instancia, es el propósito de la vida. Tratar de ver la realidad en su forma verdadera y entonces hacer lo que puedas para darle la forma que deseas que tenga.

Ya eres un nadie, y como yo. No nos deben nada. Cuanto antes nos demos cuenta de eso, antes podremos enfocarnos en las cosas que podemos cambiar. Y hay mucho que podemos cambiar. No es fácil, pero es precisamente por eso que es valioso.

Cada uno de nosotros es una parte insignificante de una vasta entidad cósmica, y realmente hay algo hermoso en eso si eliges verlo por lo que es.

En el fondo sabes que esto es cierto.

Tienes que hacer cosas difíciles para ser feliz en la vida. Las cosas que la mayoría de las personas están evitando. Las cosas que te asustan y te hacen sentir incómodo. Las cosas que los demás no pueden hacer por ti. Las cosas que te hacen cuestionar cuánto tiempo más puedes aguantar y empujar hacia adelante.

¿Por qué?

Porque ésas son las cosas que te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir, entre conocer el camino y caminar el camino, entre una vida de mediocridad y una vida llena de progreso y realización.

Por supuesto, las cosas difíciles a menudo son las cosas más fáciles de evitar. Distraerse. Postergar. Poner excusas. Fingir que de alguna manera no se aplican a ti y a tu situación actual.

Pero la realidad siempre nos alcanza al final. Y la verdad sobre cómo la gente común consigue felicidad inmensa y logran hazañas increíbles es que salen de sus zonas de confort y hacen las cosas difíciles que sus pares más privilegiados, talentosos y calificados no tienen el valor, el impulso o la determinación de hacer.

Así que por tu propio bien, comienza a hacer las cosas difíciles HOY. Te garantizo, te sorprenderás de lo notable que realmente eres y lo increíble que tu vida puede llegar a ser, tanto personal como profesional.

Las cosas duras que te llevarán a la felicidad

La forma de aplicar el concepto de "hacer las cosas difíciles para ser felices" puede variar mucho. Pero si estás buscando un lugar para comenzar, permíteme hacerte dos sencillas (pero no fáciles) recomendaciones...

1. Ejercita tu auto-disciplina en pequeñas dosis diarias.

Piensa en los problemas más comunes que enfrentamos en nuestras vidas; desde la falta de presencia, a la falta de ejercicio, a las dietas poco saludables, a la postergación, y así sucesivamente. En la mayoría de los casos, problemas como estos no son causados por una dolencia física, sino por una debilidad mental; una debilidad de nuestra auto-disciplina.

Al igual que cada músculo del cuerpo, la mente necesita ejercitarse para ganar fuerza. Necesita hacer ejercicio constantemente para crecer y desarrollarse con el tiempo. Si no te exigiste de cientos de pequeñas maneras a través del tiempo, obviamente te derrumbarás en el día en que las cosas se pongan un poco desafiantes.

Pero no tiene por qué ser así. Tienes una opción…

Puedes elegir prestar atención cuando sería más fácil agarrar tu teléfono. Puedes elegir ir al gimnasio cuando sería más cómodo dormir. Puedes elegir crear algo especial cuando sería más rápido consumir algo mediocre. Puedes elegir levantar la mano y hacer esa pregunta cuando sería menos estresante permanecer en silencio. Puedes demostrarte a ti mismo, en cientos de pequeñas maneras, que tienes las agallas para entrar en el ring y luchar con la vida.

La fuerza mental se construye a través de muchas pequeñas victorias diarias. Son las decisiones individuales que tomamos día a día las que desarrollan nuestros músculos de "fuerza mental". Todos queremos este tipo de fuerza, pero el desearlo solo no nos llevará hasta allí. Si lo quieres, tienes que crear rituales diarios positivos en tu vida que refuercen lo que deseas. Y eso significa que debes aprender a ejercitar constantemente tu auto-disciplina acordemente.

La autodisciplina es una habilidad que debe ser perfeccionada. Es la capacidad de superar las distracciones y lograr hacer las cosas correctas. Implica actuar de acuerdo a lo que sabes que es correcto en lugar de cómo te sientes en el momento (tal vez cansado o perezoso). Y normalmente requiere sacrificar el placer inmediato y la emoción por lo que más importa en la vida.

La falta de autodisciplina para la mayoría de nosotros es simplemente el resultado de una falta de enfoque. En otras palabras, nos decimos que vamos a hacer algo, pero no lo hacemos. Cuando esto me sucede, primero y ante todo, me perdono por haberlo estropeado, y luego me esfuerzo por ser consciente de lo que realmente está pasando.

¿Estoy postergando por alguna razón? ¿Estoy distraído? En vez de decirme que soy "malo" o "indisciplinado", trato de descubrir de manera productiva un problema más específico y solucionable, y entonces arreglarlo.

Pero…

¿Qué puedes hacer si tu vida está en completo desorden, casi no tienes autodisciplina o rituales diarios, no puedes apegarte a nada, pospones constantemente y te sientes completamente fuera de control?

¿Cómo comenzar a construir un ritual saludable de autodisciplina cuando tienes tantos cambios que hacer?

Empiezas pequeño. Muy pequeño.

Si no sabes por dónde empezar, permíteme sugerirte que empieces simplemente lavando tus platos. Sí, me refiero literalmente a lavar tus platos. Es un pequeño paso adelante: Cuando comas tu avena, lava la taza y la cuchara. Cuando termines de beber tu café por la mañana, enjuaga la cafetera y tu taza. No dejes ningún plato sucio en el fregadero o en el mostrador para más tarde. Lávalos inmediatamente.

Forma este ritual un plato a la vez, un día a la vez. Una vez que hagas esto de forma consistente durante unas pocas semanas, puedes empezar a asegurarte de que el fregadero quede limpio también. Luego el mostrador. Entonces pon tu ropa donde pertenece cuando las saques. A continuación, empieza a hacer unos cuantos abdominales todas las mañanas. Come algunas verduras para la cena. Etcétera.

Haz uno de estos a la vez, y empezarás a construir un ritual saludable de autodisciplina, y finalmente sabrás que eres capaz de hacer lo que debes hacer... y terminar lo que empiezas.

Pero, de nuevo, por ahora, sólo lava tus platos. Atención plena, con una sonrisa.

No hay nada como tratar de encontrar tu primer trabajo. Ya sea que acabas de salir de la universidad o estás buscando directamente desde la escuela secundaria, puedes sentir como si estuvieras enviando tu CV al vacío.

Puede que comiences a sentir que es inútil ir contra tantas personas que tienen mucha más experiencia que tú, y puede parecer como nunca conseguirás poner un pie en el puesto.

Sin embargo, probablemente no es tan malo como piensas. Ed Mitzen, fundador de la empresa de marketing Fingerpaint, ha estado en el mundo de la publicidad por poco más de 20 años. Durante ese tiempo ha contratado a más de 1.000 personas, muchos de ellos recién graduados.

Business Insider le preguntó lo que los recién graduados o estudiantes que buscan trabajo por primera vez necesitan saber.

Estos son sus 10 mejores consejos:

1. No hagas hincapié en cuánto tiempo toma.

Mitzen tiene tres hijos, dos de los cuales están casi terminado la Universidad. Él le dice ellos tienen 40 años de trabajo por delante, quizás más, así que no tiene sentido estresarte si te toma algunos meses encontrar un trabajo una vez que te gradúas.

"Muchos de estos chicos que entrevisté, [actúan] como si fuera de vida o muerte si no consiguen un trabajo un mes después de graduarse", le dijo Mitzen a Business Insider. "Trato de decirles que van a tener mucho tiempo para trabajar, así que date un respiro y no te estreses demasiado por el proceso".

2. Entiende que el rechazo es parte del juego.

No te frustres demasiado por el rechazo. Mitzen dice que sólo es parte del juego. Las solicitudes de empleo y las entrevistas toman práctica como cualquier otra cosa, y puede tomar tiempo hacerlo bien. Así que no te estreses si las primeras entrevistas no van bien.

3. Enfócate en la industria, no en el trabajo.

Lo más probable es que probablemente no se te ofrezca el trabajo de tus sueños directamente al salir de la escuela; y eso está bien. Mitzen dice que aunque pueda ser tentador ir por un papel en el nivel que crees que mereces, probablemente deberías enfocarte en conseguir una posición de nivel de entrada en una industria a la que realmente deseas entrar.

"Es mucho mejor tratar de entrar en una industria en la que tienes cierto interés, incluso si no es el trabajo ideal que esperabas", dijo. "Le digo a los jóvenes graduados que si quieren estar en publicidad y una agencia de publicidad en Nueva York te ofrece un trabajo para contestar los teléfonos, tómalo, cualquier cosa que ponga tu pie en la entrada".

De esta manera, puedes llegar a conocer gente, averiguar qué oportunidades podrían aparecer, y mostrarle a los de más arriba que estás apasionado por el campo.

4. No dejes que el dinero sea el foco demasiado pronto.

Es difícil olvidar los préstamos estudiantiles que probablemente estás arrastrando. Si eres estudiante en el extranjero, o estudias en USA, tu cuota pudo haber sido astronómica. Esto significa que puede ser tentador conseguir cualquier trabajo que parezca pagar bastante bien, o te de un montón de horas libres, como bartender.

Sin embargo, Mitzen dice que tienes que entrar en la industria que deseas tarde o temprano, por lo que esto es sólo retrasar lo inevitable.

"Eventualmente vas a tener que tomar una posición de nivel de entrada en algún lugar, para comenzar tu carrera real", dijo. "Y si necesitas dinero, o si eso es más una fuerza impulsora, entonces quizás bartender por las noches o los fines de semana."

5. Haz tu investigación.

Un gran error que los recién graduados cometen en las entrevistas no es hacer suficiente investigación sobre la compañía, dice Mitzen. Es bastante obvio si alguien hizo su tarea, porque harán preguntas importantes.

"Al menos deberían saber lo que hacemos, deberían leer sobre algunos de nuestros sucesos actuales, o clientes que queremos, o comunicados de prensa que sacamos, o noticias relevantes de la industria", dijo Mitzen. "Deben tener al menos alguna comprensión básica de lo que hacemos y los tipos de personas que estamos buscando, y lo que es nuevo en nuestro mundo".

6. No preguntes sobre el salario/vacaciones/beneficios demasiado pronto.

Otro error es cuando los entrevistados preguntan sobre los beneficios del trabajo demasiado pronto. Mitzen dice que a veces los candidatos preguntan sobre estas cosas en la primera entrevista, y eso envía un "mensaje realmente malo".

"Te tienen que ofrecer el trabajo primero antes de que realmente tengas derecho de empezar a hablar sobre esas cosas", dijo. "Realmente no demuestra un verdadero deseo de entrar y trabajar realmente duro".

7. Se positivo y seguro.

Mitzen busca a candidatos que tengan mucha energía, que lo miren a los ojos cuando le dan la mano y parezcan seguros.

"Yo tuve 22 años alguna vez, así que sé que están nerviosos y que es incómodo", dijo Mitzen. "¿Pero pueden superar eso y demostrar que están realmente emocionados por estar allí, y realmente comprometidos y presentes?"

No lo lleves tan lejos como para parecer arrogante, pero al menos debes demostrar que estás entusiasmado con la oportunidad. Esto es especialmente importante en la publicidad, dice Mitzen, porque es como un deporte de equipo y trabajas en un ambiente colaborativo.

"Necesitamos que tengan ese aire de positividad sobre ellos", dijo. "Si la gente entra y se ven nerviosos, están callados o no están sonriendo, o parecen realmente reservados, es un desafío. Uno quiere a alguien que tenga mucha energía, y parezca que van a estar emocionados por estar ahí."

7. Recuerda que el entrevistador está de tu parte.

Cuando llegues a la etapa de la entrevista, eso significa que el empleador piensa que quizá quiera contratarte. Están buscando a alguien que encaje bien en la empresa, sea inteligente y demuestre iniciativa. Están de tu parte, y probablemente no quieran que tropieces.

Por supuesto, habrá preguntas difíciles, pero sé honesto si no puedes responderlas, o necesitas alguna aclaración.

"No tratamos de hacer tropezar a las personas o ponerlas en una situación de estrés realmente alto y esperar que exploten", dijo Mitzen. "Queremos que la gente lo haga bien, y si cometes un error, te rías y preguntes si eso responde la pregunta y trates de seguir adelante".

8. Reconoce que no tienes experiencia, pero que eso está bien.

"Asumo que cuando sales de la universidad y eres nuevo en el mercado de trabajo, en mayor parte no estás realmente cualificado para hacer nada", dijo Mitzen. "Nadie lo está, yo tampoco lo estaba".

En lugar de preocuparte por cuan calificados o la experiencia de los otros candidatos, enfócate en lo que puedes aportar al papel. Mitzen dice que está más interesado en conocerte como persona; ya seas trabajador, amistoso, o tengas algunos intereses y habilidades inusuales.

"Siempre pienso que es genial si puedes poner en tu curriculum vitae cosas que son un poco únicas, como si puedes hacer malabares, o si sabes el lenguaje de señas", dijo.

Esto realmente funcionó para la hija de Mitzen. Ella consiguió un trabajo enseñando a niños porque el empleador le gustaba el hecho de que ella sería capaz de enseñarles malabares.

9. Aprovecha al máximo tus conexiones.

Mitzen dice que les dice a los graduados todo el tiempo que no tengan miedo de tomar ventaja de sus conexiones personales. Su compañía tiene sólo unas pocas centenas de personas, pero obtiene de cinco a diez curriculums por día, y puede ser difícil diferenciarlas a menos que alguno realmente destaque.

"Si tenemos una referencia personal o la recomendación de alguien, eso puede hacer una gran diferencia, al menos en términos de conseguir pasar a través de la entrada", dijo Mitzen. "Creo que los niños están nerviosos de aprovecharse de la gente que conocen o que sus familias conocen, porque sienten que es trampa, y necesitan ser capaces de hacerlo por sí solos".

Por lo menos, probablemente te conseguirá en una entrevista rápida o un café con alguien en la compañía.

10. Demuestra que lo quieres.

Mitzen dice que le gusta que los candidatos demuestren pasión enviándole una nota manuscrita agradeciéndole la oportunidad de la entrevista.

"Simplemente creo que ese pequeño kilómetro adicional importa," dijo. "Creo que la gente puede demostrar lo apasionado y emocionados que están por la oportunidad; esas son las personas que queremos".