Todos tenemos miedos, miedos que nos impiden abrazar las vidas que queremos. De hecho, es lo que está entre el éxito y el verdadero fracaso.

Derrotar nuestros miedos no es una hazaña fácil. Porque a menudo es una batalla contra nuestras propias mentes. Por desgracia, este adversario traicionero con el que no se puede “razonar” y luchar es el único camino, la única manera de llegar al otro lado. Como Jack Canfield dijo: “Todo lo que quieres está en el otro lado del miedo.”

A continuación expongo 13 maneras de conquistar tus miedos. No son en absoluto exhaustivos, pero si las practicas de seguro cambiarán tu vida.

Así que aquí van.

1. Conoce a tu enemigo

En cada batalla, conocer al enemigo es el paso fundamental. Te permite evaluar la naturaleza de ese enemigo. Recuerdo los tiempos en mi clase de química cuando conocer el nombre de los componentes te da un buen indicio con respecto a sus puntos de reactividad, fusión y ebullición entre otros.

Eso es lo que conocer tu miedo te da; información. Y la información es crucial para idear una estrategia ganadora. Así que... “¿Cuáles son tus miedos?”. Tómate un momento para averiguarlo.

Ahora que ya sabes cual es tu miedo, es el momento de explorar “el por qué”. Esto te proporcionará lo que subyace a tu miedo o lo que significa ese miedo. Me gusta el consejo Deepak Chopra: "Si tratas de deshacerte del miedo y la ira sin saber su significado, se fortalecerán y volverán."

2. El conocimiento es poder

Ahora que ya sabes cual es tu miedo y por qué persiste, necesitas saber cómo llevarlo bajo tu control. Y esa fase requiere más información.

“La ignorancia es el progenitor del miedo.” ~ Herman Melville

Los miedos se desarrollan por la falta de conocimiento o un conocimiento aún incompleto sobre un tema. Es verdad que cuanto más sabes sobre algo, menos temes.

La prescripción aquí es simple; debes aumentar tus conocimientos con respecto a lo que temes. Eso puede hacerse a través de la lectura de libros sobre el tema o aprender de las historias de las personas con miedos similares que los hayan conquistado.

3. Zambúllete, toma Acción

¡Ahora al verdadero asunto! Aunque esto no es fácil, es un paso crucial en la batalla contra tus temores. Practica lo que temes. Como dicen, ¡Sólo hazlo!

La mayoría de las personas descubren que lo que temían nunca llegó a pasar.

4. Esfuérzate por el progreso, no por la perfección

Como dicen, Roma no fue construida en un día.

Es poco realista esperar que nuestros miedos se vayan en días o semanas cuando a veces han estado con nosotros durante décadas. Si hubiera alguna manera de ver visiblemente a nuestros miedos con nuestros ojos, lo más probable es que fueran monstruos altísimos; monstruos que hemos alimentado hasta el día de hoy. Estos monstruos requerirán más que el esfuerzo de un día o una semana para morir de hambre.

Entiende que cada pequeño esfuerzo cuenta y que el progreso es la meta, no la perfección.

5. La perfección es un asesino

¡Sí, un asesino sangriento y cruel! La perfección ha resultado en proyectos que nunca llegaron a concretarse.

Aunque a menudo confundido, perfección no es lo contrario de la mediocridad. Puedes hacer un buen trabajo, excelente, sin que sea perfecto. La perfección denota "hecho". Que ya no se necesita mejorar. Es mejor la maestría porque da espacio para aprender y mejorar; la perfección no. En un mundo con un ritmo tan rápido y cambiante, la perfección no puede competir.

Apunta a la maestría, evita la perfección y estarás contento. Como Leo Tolstoi dijo:

"Si buscas la perfección, nunca estarás contento."

6. Cambia la forma en que piensas sobre el fracaso

¡Mira! Lo más probable es que la primera vez que enfrentes a tu miedo será un catastrófico fracaso. ¿Que hacer entonces? ¿Te rindes o te mantienes en movimiento? Mi consejo es pensar en ese fracaso como “no funcionó en esta ocasión”.

Como Thomas Edison, el inventor de la bombilla, dijo "No he fallado. Sólo encontré 10.000 formas en que no funciona."

Tu fracaso no te define, tu determinación sí. El fracaso es simplemente la oportunidad para comenzar de nuevo, más inteligente que antes.

Es una sensación de pesadez dentro de ti. Intentas ignorarlo, pero no puedes. El temor y el desánimo gradualmente se filtran en tus pensamientos. La tristeza y la culpa pronto seguirán, hasta que estés completamente derrotado.

Me siento así cuando fallo.

Me hace querer enrollarme en forma de una bola y llorar. Me siento perdido y solo, y quiero rendirme. Quiero caer en mi cama y enterrar mi cara en una almohada. Pero eso no funciona, porque la sensación de hundimiento me sigue hasta dormir.

El fracaso es terriblemente doloroso en muchos niveles.

La gente tiene esta idea sobre mí, porque escribo y enseño sobre el éxito, la felicidad y una vida significativa, que nunca resbalo y fracaso miserablemente en estas áreas. Pero por supuesto, soy un ser humano, así que eso no es cierto. Yo fallo en las cosas mucho más de lo que podrías imaginar, y ciertamente mucho más de lo que a menudo me gustaría admitir.

En algún momento u otro, fallo en todo, igual que tú, y se siente tan horrible para mí como lo hace para ti o para cualquier otra persona.

Me siento decepcionado y culpable, y trato de evitar pensar en ello, y prefiero ocultarlo.

Pero en el fondo sé que estas reacciones negativas no son útiles. Así que me adueño de lo que pasó, aprendo una lección o dos, y entonces me levanto y vuelvo a intentarlo. La última parte es la parte más importante; volver a intentarlo...

• A veces fallo en comer comidas saludables, pero vuelvo a intentarlo.

• A veces fallo en hacer mis ejercicios programados, pero lo compenso con ir al gimnasio y ejercitarme duro la siguiente vez.

• A veces fallo en amarme a mí mismo, pero tampoco me doy por vencido, así que vuelvo a intentarlo.

• A veces fallo en ser un gran papá, especialmente cuando me distraigo con asuntos de negocios estresantes, pero sigo intentándolo, y muchas veces invoco una sonrisa en la cara de mi hijo.

• Incluso fracasé al escribir el artículo que estás leyendo ahora. Hice un primer intento y lo deseché porque no se sentía bien. Pero empecé de nuevo, y ya lo he terminado.

Cuando vuelvo a intentarlo una y otra vez, a menudo tengo éxito, eventualmente.

Si sólo hay una cosa que puedas aprender de este post, que sea que volver a intentarlo siempre vale la pena. Tienes casi tantas oportunidades en la vida como estés dispuesto a darte.

Una vez que tengas tu mente envuelta por este simple principio, aquí tienes estrategias únicas (y probadas) para darte  a ti mismo otra oportunidad, dejándolo ir y creciendo más allá de tus fracasos:

1. Se el vigilante de tus pensamientos y emociones.

En vez de intentar cambiar nuestros pensamientos a cada momento (a través de la gratitud o del perdón deliberado, por ejemplo) a veces simplemente necesitamos notar nuestros pensamientos sin quedar atrapados en ellos.

En última instancia, eres el único creador de tus propios sentimientos. Cuando surgen pensamientos negativos basados en experiencias pasadas o preocupaciones futuras, como a veces lo hacen, comprende que estos son simplemente problemas con los que tu mente (no tu) está trabajando. Haz una pausa, está presente y presta mucha atención. Piensa en estos pensamientos y emociones conscientemente, casi como si estuvieras mirando a un espectador. Sepárate del pensamiento de tu mente.

Tal vez, después de estudiar tus pensamientos y emociones, pienses de ti mismo: "Wow, ¿Realmente estoy trabajando en eso?" ¿Y adivina qué? Con el tiempo tus sentimientos y emociones negativas disminuirán y la genuina conciencia, amor y aceptación crecerán en su lugar. Comenzarás a darte cuenta de que tu mente es sólo un instrumento, y que tú tienes el control de tu mente, no al revés.

Al no juzgar tus pensamientos ni culparte a ti ni a ninguna otra persona por ellos, y simplemente los observas, habrá un gran cambio dentro de ti; y tu sentido de autoestima florecerá.

No es que no fallarás, o te enojarás más, o nunca te sentirás ansioso, pero saber que tus pensamientos y emociones son sólo sentimientos fugaces que son independientes de ti, te ayudarán a aliviar tu tensión y a aumentar tu presencia positiva, permitiéndote dejar Ir, aprender, y empezar de nuevo, más inteligente y más fuerte que antes.

2. Captura y corrige tus tendencias negativas.

Todos los días, todo el día, estás subconscientemente aparejando patrones del pasado con el presente. Cuando una experiencia en tu vida tiene un significado emocional, se etiqueta en tu cerebro como importante. Y cuando la experiencia emocional es trágica, desencadena el mecanismo del miedo en tu cerebro, el cual le dice a tu cerebro que permanezcas atento a cualquier condición futura que vagamente te recuerde esa trágica experiencia (lo hace para protegerte de futuros daños).

Tu cerebro entonces intenta aparejar nuevas experiencias con la original. Pero dependiendo de cómo estás emocionalmente ligado a la experiencia original, puede conducirte a falsos aparejamientos que inevitablemente te llevarán por mal camino. Esto es especialmente cierto cuando se trata de fracasos personales, errores y errores de juicio.

Por ejemplo:

• Tu relación se vino abajo, así que ahora crees que todas tus futuras relaciones también lo harán.

• Sacas una mala nota en un examen escrito en la escuela secundaria, por lo que ahora dudas de tu capacidad para superar cualquier forma de examen escrito.

• No te llevabas bien con un viejo jefe, así que ahora tienes problemas para respetar a un jefe totalmente nuevo o una figura de autoridad diferente.

• Etc.

De nuevo, estos falsos aparejamientos de patrones ocurren cada vez que respondes negativa y sobre-emocionalmente a alguna experiencia pasada en particular. Y todo sucede de forma inconsciente también. Lógicamente, ya sabes que todas las relaciones son completamente diferentes, pero emocionalmente respondes como si fueran sólo una.

Si sientes que estás atascado porque no puedes moverte más allá de una experiencia fallida del pasado, entonces tu cerebro se está relacionando con ella como si todavía estuviera sucediendo ahora mismo, lo que significa que está aparejando patrones incorrectamente en el presente.

Aquí tienes una solución en dos pasos que podría ayudarte:

• Pregúntate:"¿Qué experiencia fallida del pasado y sentimientos asociados me están haciendo recordar mis sentimientos actuales?"Excava profundamente y se honesto contigo mismo.

• Una vez que hayas determinado el origen de tus sentimientos actuales, enumera todas las formas en que tus circunstancias actuales difieren del pasado (la experiencia fallida original). Estos deben incluir los lugares, las personas y los detalles que te causaron dolor e incomodidad. Revisa las diferencias una y otra vez hasta que las tengas completamente memorizadas. Esto puede ayudarte a entender y recordar que las circunstancias han cambiado realmente.

El día siguiente, luego  de terminar de escribir mi cuarto libro, corrí el corrector ortográfico, agregué citas, respiré profundamente y pulsé "enviar". Le escribí a mi editor, comí algunas galletas de las Girl Scout y luego me acosté.

Después de despertar, volví a escribir. Comenzando desde cero. Y me encantó. Así es la vida de un escritor: No publicar, escribir.

No me malinterpretes. Me gusta ser reconocido por el trabajo que hago, y me gusta tener lectores. Pero si nadie me estuviera mirando, yo haría esto de todos modos.

Incluso sin audiencia, trabajaría con palabras, porque me hace sentir vivo. De eso se trata la pasión.

De dónde viene la pasión

Los escritores escriben. Los cantantes cantan. Los atletas juegan.

Nuestras vocaciones no están marcadas por la cantidad de dinero que ganamos o la atención que ganamos al hacerlas. Están marcadas por la pasión. Eso es lo que nos define, más que cualquier otra cosa.

Ya oíste el "No eres lo que haces." Lo que es cierto. Pero si no haces lo que amas, entonces, ¿qué eres?

Hace un par de años atrás, me enfoqué en una pasión que pasé mi vida evitando: la escritura. Como resultado, armé mi blog, conseguí un acuerdo por un libro y comencé a ser recompensado por hacer algo que me encanta.

¿Sabes lo que hizo que todo valga la pena? ¿Son las ventas de libros electrónicos? ¿Las conferencias? ¿La promesa de mi nombre impreso? Diablos, no.

Es la capacidad de perseguir mi pasión todos los días. Y saber que puedo hacer eso sin hipotecar el bienestar de mi familia o pasar el día haciendo un trabajo que disfruto es un plus.

Todo eso está bien, pero ¿qué haces si no sabes cuál es tu pasión? ¿Cómo encuentras la "única cosa" que te completará?

Sería poco sincero ofrecerte una serie de pasos para llegar allí. En lugar de eso, me gustaría compartir tres mentiras que te mantendrán alejado de tu pasión, y por qué debes evitarlas:

1. "No sé lo que es"

Alguien me llamó la atención cuando le dije esto, y tenía razón. Estaba desperdiciando mucha energía, diciendo que no sabía cuál era mi pasión, pero en realidad tenía miedo de actuar sobre ella.

2. Tienes que hacerte pobre para hacerlo

El mundo ama recompensar a la gente que persigue sus sueños. Cuando haces de la pasión el objetivo, crearás un gran trabajo. Así que no te sorprendas cuando la gente tome nota.

Y no te sorprendas si hay una gran compensación esperando por ti. No tienes que ser un artista muerto de hambre.

3. "Un día, llegaré"

Soñar es un negocio peligroso. Si no somos cuidadosos, podemos ser seducidos por la creencia de que si encontramos el trabajo perfecto, seríamos felices. Pero la vida no funciona así.

Siempre estarás un poco incompleto. Esta es la hermosa frustración de ser humano. Y es de donde proviene todo el mejor arte.

A medida que persigas una pasión, encontrarás resistencia y oposición. Intentarás sabotearte a ti mismo. Pero esperemos que puedas pasar a través de las mentiras y perseverar. Te levantarás cuando te caigas. Porque la pasión vale la pena el dolor. ¿Cierto?

Así que continúa con ello.

Es hora de hacer el trabajo que te apasiona hacer.

A principios de enero, choqué copas con mi marido y un par de amigos cercanos a medida que cumplía 32 (para aquellos que también cumplen años en el fin de diciembre / principios de enero; los entiendo)!

Nunca seguí el camino convencional y eso es probablemente mi cosa favorita sobre mi vida hasta ahora. Hice la mayoría de las cosas en mis términos y creí desde temprano en establecer mi propia agenda; incluso si eso significaba tomar decisiones realmente difíciles.

Me mudé a distintos países varias veces, dejado un trabajo lucrativo para trabajar para mí misma, casado y divorciado luego casado otra vez y constantemente ponerme la meta de hacer cosas nuevas que estoy totalmente "in-calificada" para hacer. El miedo, la incertidumbre y el cambio han sido mis maestros más grandes y constantes.

Mientras permanezco humilde y abierta a muchos más, hoy estoy compartiendo con ustedes 32 lecciones de vida que aprendí hasta ahora.

1. Nunca ha habido un mejor momento en la historia para vivir una vida extraordinaria e ilimitada.

2. No escuches a los demás cuando se trata de tomar grandes decisiones. Tu voz interior tiene las respuestas.

3. Qué bien te ves es un reflejo de cómo te sientes por dentro. La mujer que me enseñó esto es la increíble Rupa Mehta, fundadora de Nalini Method, aquí en Nueva York!

4. Todos estamos conectados. Como dice Mark Nepo, "el ser humano mira tan profundamente a la otra persona que se reconoce a sí misma".

5. La vida es mejor cuando estás en ella (no en los laterales, viendo).

6. Toma tus deseos en serio. Son todo lo que tienes. Deepak Chopra enseña: "Dentro de cada deseo está la mecánica para su cumplimiento".

7. No tienes que trabajar en un trabajo corporativo. No es seguro de todos modos, a pesar de lo que te digan. Hay mucha más diversión y dinero si puedes manejar un poco de incertidumbre (advertencia - la mayoría de la gente elegiría la miseria por sobre la incertidumbre, pero no tienes que ser uno de ellos). Trabajar en lo que realmente amas es el mejor regalo que te darás jamás.

8. Ríe a menudo. Las personas que se ríen versus las que se ofenden o se molestan por cosas pequeñas tienen vidas más saludables.

9. Pide un aumento cuando sientas que es debido. Siempre. Eso suma más de lo que crees.

10. La amabilidad cuenta por encima de todo. No importa lo atractivo, educado o interesante que sea alguien. No significa nada sin bondad.

11. Preocúpate menos. Como Shawn Achor, investigador de la felicidad, dice: "Las adversidades, no importa las que sean, simplemente no nos golpean tan fuerte como creemos que lo harán. Nuestro miedo a las consecuencias es siempre peor que las consecuencias".

12. ¡Visualiza! Imagina tu vida diaria ideal y toma constantemente pequeños pasos hacia tu visión. Cada pequeño paso se suma para esa vida.

13. Siempre se anti-desordenado! Armarios, papeles, amigos de poco apoyo, aplicaciones, bandejas de entrada. La simplicidad es el cielo.

14. Nunca se trata de en donde empiezas. Vengo de un pueblo pequeño, un hogar roto, un padre alcohólico y sin dinero. Si odias tu situación, te garantizo que puedes cambiarla. Tus circunstancias actuales son siempre temporales (buenas y malas).

15. Las calificaciones significan menos de lo que piensas. El conocimiento es sólo poder potencial. Hacer/crear/construir es lo que cuenta (y es donde obtienes el mejor conocimiento).

16. La mejor manera de hacerlo es hacerlo. Toma riesgos. Pronto estarás muerta. Como dice mi amigo Sean Behr, "no te mueras preguntándote".

17. Lee como un maniático; biografías especialmente. Todos los errores que puedes cometer y las lecciones que puedes aprender ya han sido experimentados por otra persona. Leer es como la Guía de un tramposo para navegar por tu vida.

18. Los mayores arrepentimientos provienen de agradar a otras personas. Un monje budista dijo que si meditas durante 20 años el mensaje final al que llegarás será: "Sé tú mismo".

19. Vive donde quieras vivir. A pesar de lo que podrías pensar; no estás atrapado! Si tu sueño es vivir en Londres, París, San Francisco; ¡ve!

20. Ámate a ti mismo. Especialmente cuando no "lo merezcas".

21. Perdona a los demás sin importar lo que te hayan hecho. Esto es como paz interior en un plato. PERO no tienes que ser amigo de personas que te hayan lastimado.

22. El éxito no es pasivo. Elizabeth Gilbert la clavó cuando dijo: "Participa incansablemente en la manifestación de tus propias bendiciones".

23. Habla con gente nueva. Todas las oportunidades provienen de las personas que conoces. Son los seres humanos los que hacen que las cosas sucedan, nada más.

24. El tiempo cura un corazón roto. Nada más. Como dice Regina Brett, "Dale tiempo al tiempo".

25. Está bien si no le agradas a la gente. De verdad.Me encanta lo que dice Paulo Coelho: "Los odiadores son admiradores confundidos que no pueden entender por qué todos te quieren".

26. Di no y no te sientas culpable por ello. Martha Beck lo puso mejor, "Cuando se trata de decir sí o no a algo o alguien, elige la respuesta que se sienta como la libertad."

27. Nadie nunca está siempre listo. Sólo empieza, baby.

28. Enfócate en tus fortalezas, siempre. Enfocarte en tus puntos fuertes te ayudará mucho más que mejorar tus áreas más débiles. ¡Deja que tus fortalezas brillen y no te disculpes por ellas!

29. Todo el mundo está asustado.

30. Como dice Ricky Gervais, "Nadie sabe lo que está haciendo tampoco." Todos estamos haciendo lo mejor que podemos. Deja que esto te haga sentir libre, liberado y tolerante de todos los demás que también están haciendo su mejor esfuerzo.

31. El amor es más fuerte que la muerte. Cuando perdemos a nuestros seres queridos, todo lo que se pierde es su forma física.

32. Vas a estar bien.

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con la práctica de amar y cuidar a nuestros padres, hijos, o a otros que queremos. Y aunque lo hacemos de manera imperfecta, hacemos todo lo posible para practicar este amor a diario.

Pero… ¿Intentamos practicar el mismo nivel de amor y cuidado con nosotros mismos?

A menudo la respuesta es NO. Piénsalo…

• ¿Con qué frecuencia criticas tu apariencia física?
• ¿Con qué frecuencia te dices que no eres lo suficientemente bueno?
• ¿Con qué frecuencia te comparas injustamente con los demás?
• ¿Con qué frecuencia te culpas a ti mismo por las cosas?
• ¿Con qué frecuencia pones tus propias necesidades último?
• ¿Con qué frecuencia te reprendes por cometer errores?

Seré el primero en admitir que todavía tengo problemas con todo lo anterior. Y sé que no soy el único. Para muchos de nosotros, hay una sensación subyacente de que somos menos de lo que creemos que deberíamos ser. Esto no es algo que nos hagamos conscientemente a nosotros mismos, pero sucede, una y otra vez. Y PODEMOS elegir de manera diferente!

TÚ puedes elegir diferente!

Hoy, ¿Qué pasaría si comenzaras a practicar un poco más de amor propio, auto-cuidado y auto-aceptación? ¿Qué pasaría si te echaras un buen vistazo a ti mismo, a tu cuerpo, a tus sentimientos, a tu situación, y te dijeras: "¡Estás perfectamente bien! ¡Eres lo suficiente bueno! Lo vales"?

¿Cómo cambiaría tu actitud y tu vida?

Piensa seriamente en la posibilidad de aceptar todo sobre ti, tal como eres ahora mismo, sin anhelar cambiarte de ninguna manera.

Es importante tener en cuenta, también, que aceptarte a ti mismo de la manera que eres no se trata de complacencia e inacción. Se trata de darte cuenta de que no puedes odiarte y reprenderte por no ser una mejor versión de ti mismo. El crecimiento positivo se construye sobre una base de amor y aceptación. La persona que se ama a sí misma (o a sí mismo) es más probable que tome acciones positivas que muevan las cosas hacia delante por las razones correctas.

Al final, cambiarás no importa qué. Nada dura para siempre. Simplemente no puedes evitar cambiar con los tiempos. La pregunta es si el cambio que experimentarás en la vida proviene de un lugar de amor y aceptación, o un lugar de auto-odio y resistencia.

Yo voto por el amor y la aceptación.

Pero la elección es TUYA.

¿Hiciste clic en este artículo justo ahora para tomar un descanso de tu trabajo? ¿Tienes problemas para concentrarte hoy? No te culpes a ti mismo. Culpa de la oficina moderna, que en muchos casos nos hace sentir que estamos sufriendo de algún tipo de trastorno de déficit de atención.

Sin embargo, la mayoría de nosotros no lo tenemos. Más bien, las cosas que más nos distraen no son bioquímicas ni psicológicas: son ambientales. Y eso significa que muchos (si no todos) de nosotros podemos cambiarlos nosotros mismos, sin la ayuda de una píldora. Así es cómo.

Culpa a tu oficina primero

Entre notificaciones, alertas, invitaciones agendadas, y un sin fin de emails, el entorno digital está incesantemente pidiendo más de nuestro tiempo.

Lo analógico no es mucho mejor. Muchas personas también trabajan en oficinas y granjas de cubículos llenos de gente, rodeados por los sonidos de llamadas telefónicas vecinas, charlas de compañeros, y breves y disruptivas charlas sin importancia.

No ayuda a las cosas que en este momento una generación de estudiantes universitarios haya entrado en la fuerza de trabajo que hayan realizado trabajos y exámenes con la ayuda de medicamentos que no necesitan técnicamente. Intentar deshacerse de una dependencia de estimulantes (especialmente en un ambiente de trabajo como éste) suena bastante desesperante (que para muchos, tristemente lo es).

Para la mayoría de las personas, sin embargo, Adderall y sus primos (todas las variantes de la anfetamina) no son generalmente buenas soluciones para los desafíos de enfocarse en el lugar de trabajo moderno. Por un lado, los impactos a muy largo plazo de estas sustancias químicas aún no se comprenden bien. Por otro lado, si bien los estimulantes pueden mejorar tu enfoque, también aumentan tu tendencia a bloquear soluciones particulares a los problemas. Muchos trabajos exigen de una creativa resolución de problemas, en la que es necesario considerar una variedad de opciones, y este tipo de medicamento puede bloquearte si no tienes Déficit de Atención.

Y la mayoría de la gente, después de todo, no la tiene. En lugar de eso, responderán muy bien a los métodos no químicos para mejorar sus enfoques.

Éstos son algunos ajustes que puedes hacer en tu entorno de trabajo antes de llamar a tu médico y pedirle una nueva receta.

1. Tratar tu cerebro como una parte de tu cuerpo

Primero, recuerda que la función primaria del cerebro es controlar el cuerpo. Tu cerebro no es una computadora dentro de un robot diseñado para servirle. Los cerebros evolucionaron para ayudar a los cuerpos a navegar el mundo con éxito. Si pasas el día sentado, eventualmente te va a ser difícil mantenerte enfocado en la tarea a mano.

Así que usa más tu cuerpo durante la jornada laboral. Ponte de pie si puedes, o encuentra un lugar al que puedas ir mientras estás pensando o hablando por teléfono.

Toma paseos durante el día o considera hacer ejercicio durante el almuerzo. Básicamente, sólo tienes que añadir más ejercicio y movimiento en tu día en general. Y considera la posibilidad de tomar un hobby como la pintura o tocar un instrumento en lugar de sentarte frente a la TV o jugar con tu computadora portátil en las noches. Todo esto mantiene la conexión entre tu cerebro y tu cuerpo funcionando eficazmente.

2. Apártate

Si eres esclavo de tu smartphone y lo compruebas varias veces por hora, apágalo o muévelo fuera de tu alcance cuando intentes lograr algo significativo. Lo sé, es más fácil decirlo que hacerlo. Pero debido a esa conexión cerebro-cuerpo antes mencionada, la gente es extremadamente sensible a los objetos en su entorno inmediato. Cambiar el ambiente cambia lo que tu cerebro cree que es posible. Elimina las fuentes más grandes de distracción, y te resultará más fácil prestarle atención al trabajo que necesitas hacer.

3. Haz que el trabajo sea más social

Socializar puede no sonar como una gran estrategia para enfocarte en algo que exige tu atención ininterrumpida, por lo general eso significa hacer lo contrario y cerrarte a la gente. Pero el cerebro humano está optimizado para cooperar con otras personas (incluso si tu estado de ánimo actual no). La gente sigue tendiendo a involucrarse profundamente en las conversaciones, incluso cuando tienen problemas para fijarse en las pantallas de sus computadoras durante largos períodos.

Así que si descubres que tu atención se va a la deriva cuando estás trabajando en un gran proyecto, no sólo trates de morder la bala y aislarte aún más. Averigua si hay maneras de involucrar a otras personas, incluso si eso sólo significa buscar algún feedback rápido.

4. Convierte el enfoque en un esfuerzo de equipo

Por último, si tu entorno de trabajo es agitado, coordina con tus colegas y el administrador domesticar lo peor de ello; y otra vez, trata de involucrar a otros en la solución. Crea unas cuantas señales para que tus colegas sepan cuándo estás disponible para charlar y cuándo necesitas que te dejen solo. Ve si puedes establecer un espacio en la oficina donde personas y pequeños grupos puedan reunirse cuando necesiten alejarse del bullicio.

En última instancia, mantenerse enfocado suele ser una combinación de biología, medio ambiente y hábitos. No hay mucho que puedas hacer para cambiar la forma en que tu cerebro está estructurado, pero puedes manejar tus comportamientos y las circunstancias en las que los realizas. Simplemente no estamos construidos para permanecer quietos y mantener nuestra atención por largos períodos de tiempo. Así que incluso si eres bastante bueno en eso, levántate y muévete de vez en cuando. Tu cerebro te lo agradecerá.