Melinda Gates: Pasé mi carrera en tecnología. No estaba preparada para su efecto en mis hijos.

Cuando mi hijo más pequeño nació en 2002, los teléfonos con tapita eran todavía lo mejor en la tecnología que podías conseguir. Ahora me dicen que mis tres mis hijos son parte de lo que los demógrafos están llamando iGen.

Pasé mi carrera en Microsoft tratando de imaginar lo que la tecnología podría hacer, e igual no estaba preparada para los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Al igual que muchos padres con hijos de la edad de mis hijos, no entendía cómo transformarían la forma en que mis hijos crecieron; y la forma en que quería ser madre. Todavía estoy tratando de ponerme al día.

El ritmo del cambio es lo que más me asombra. Los desafíos que mi hija menor enfrentará cuando comience la escuela secundaria en el otoño están años luz lejos de los que mi hija mayor, que ahora está en la universidad, experimentó en 2010. Los amigos de mi hija menor viven gran parte de sus vidas a través de los filtros en Instagram y Snapchat, dos aplicaciones que ni siquiera existían cuando mi hija mayor estaba hundiendo su dedo en los medios sociales.

Pero soy optimista sobre lo que los teléfonos inteligentes y las redes sociales pueden hacer por la gente. Estoy emocionada al ver a los niños aprendiendo en sus teléfonos inteligentes, los médicos usando aplicaciones para diagnosticar enfermedades y los grupos marginados, como los estudiantes gays y lesbianas, encontrando el apoyo que nunca tuvieron antes a través de las redes sociales.

Sin embargo, como madre que quiere asegurarse de que sus hijos estén seguros y sean felices, me preocupa. Y pienso en cómo podría haber hecho las cosas de manera diferente. Los padres deben decidir por sí mismos lo que funciona para sus familias, pero probablemente habría esperado más tiempo antes de poner una computadora en los bolsillos de mis hijos.

Los teléfonos y las aplicaciones no son buenos ni malos por sí mismos, pero para los adolescentes que aún no tienen las herramientas emocionales para navegar las complicaciones y confusiones de la vida, pueden exacerbar las dificultades de crecer: aprender a ser amable, hacerle frente a los sentimientos de exclusión, aprovechar la libertad mientras ejercen el autocontrol. Es más importante que nunca enseñar empatía desde el principio, porque nuestros hijos van a necesitarla.

Para otros padres que tratan de decidir cómo hacer su trabajo de manera que se sienta bien a pesar de la asombrosa gama de cambios provocados por los teléfonos inteligentes y las redes sociales, quiero compartir algunos de los recursos que me han ayudado a mí y a mis amigos. Con suerte, estos consejos pueden provocar conversaciones y ayudar a los padres a convertirse en recursos para los demás.

Aprende sobre el tema

Este mes, The Atlantic publicó una larga historia llamada "¿Los smartphones destruyeron a una generación?" El titular es un poco escalofriante, pero de nuevo, también lo es lo que informa el artículo. Hace un caso fuerte uniendo a los teléfonos inteligentes y las redes sociales con la angustia emocional.

Por ejemplo, los estudiantes de octavo grado que utilizan las redes sociales más de 10 horas a la semana tienen un 56 por ciento más de probabilidades de decir que son infelices que los compañeros que los usan menos.

Desenchúfate

Una de mis cosas favoritas que puedes hacer es planear una “cena sin dispositivos”. No es complicado. Es exactamente lo que dice: una hora alrededor de la mesa sin nada que tenga botón de encendido o apagado.

Common Sense Media proporciona grandes recursos y está convirtiendo este simple concepto en un movimiento. Nosotros no permitimos celulares en la mesa de la cena, y en mi experiencia, tienen razón cuando prometen "una conversación increíble".

Ten conversaciones difíciles

Una de las cosas que probablemente aparecerá en la conversación con tus hijos es el programa de Netflix “13 Reasons Why.” El barullo puede haber disminuido un poco desde que comenzó el verano, pero sigue siendo un tema candente. Cada padre tiene que decidir por sí mismo si va a dejar que sus hijos miren y, si es así, bajo qué condiciones.

Cuida a tus hijos

Con mi hija mayor en la universidad y mi hijo entrando a su último año de escuela secundaria, comencé a pensar en cómo los teléfonos inteligentes y las redes sociales cambian la dinámica de los campus universitarios. Muchas universidades simplemente no tienen los recursos disponibles para hacer frente a las necesidades de salud mental de sus estudiantes.

Haz un plan

Por último, te animo a probar el Plan de medios para la familia de la Academia Americana de Pediatría. Este sitio te guía paso a paso a través de un proceso para ser intencional acerca de cómo tu familia consume los medios de comunicación. La gran cosa es que no es una talla para todos. Te ayuda a construir un plan único para tu familia.

El internet es una cosa maravillosa. Les da a los niños la libertad de moverse en un mundo grande, experimentar, conectarse con otros. Como padre, sin embargo, sé que soy responsable de asegurarme de que mis hijos estén listos para toda esa libertad; y que sapan cómo mantenerse a salvo.

Aquí estamos para mantenernos al tanto de todos los cambios que las redes sociales están trayendo a la vida de nuestros hijos, para que podamos seguir guiándolos y apoyándolos en este mundo que cambia tan rápidamente.

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Publicado originalmente en washingtonpost

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