Cómo deberías pasar tu tiempo libre si realmente quieres tener éxito en la vida

El otro día, estaba charlando el amigo de un amigo, un estudiante de secundaria que se estaba preparando para ir a la universidad.

- "Quiero comenzar mi vida", dijo. "Quiero reinventarme y demostrar que no tienes que seguir el mismo camino que todos los demás."

-Puedes hacerlo, – le dije - "Pero tienes que estar dispuesto a hacer una cosa que no muchos adolescentes y adultos jóvenes están dispuestos a hacer."

-¿Qué es eso? -preguntó.

- Tienes que pasar más tiempo aprendiendo fuera de clase, que en clase.

Esto vale para cualquier persona en la escuela, fuera de la escuela, joven, viejo, lo que sea. Estés en clase, o estés en el trabajo.

Durante esas horas, puedes aprender. Puedes crecer. Puedes mejorar ciertas habilidades. Incluso puedes ganar dinero.

Pero todos los que realmente hacen algo de sí mismos ven ese tiempo como su estándar diario. Pero no lo ven como "el fin". No salen de clase, ni dejan el trabajo pensando: "Ah, es hora de sentarse, relajarse y enfriarme."

No, ellos toman ese "tiempo libre" y lo reinvierten en sí mismos.

Trabajan en algún proyecto paralelo.

Practican su oficio.

Mejoran sus habilidades, o estudian, o pasan el tiempo aprendiendo de personas mucho más conocedoras.

No lo ven como "tiempo libre" en realidad. Lo ven como el único momento que tienen para hacer las cosas que realmente quieren hacer en la vida; y no toman ningún minuto por garantizado.

Los jóvenes, especialmente, y los que logran algún tipo de éxito a una temprana edad, tratan su tiempo libre de esta manera. Y cualquier persona mayor, cualquier persona en un trabajo que no disfruta y de repente quiere cambiar su vida en alguna nueva dirección, comienzan a tratar su "tiempo libre" en consecuencia.

Las personas que se mueven, y que hacen la diferencia, invierten en sí mismas.

Entonces, ¿Como hacer esto?

1. Conoce lo que quieres mejorar y deja que sea tu "meta principal."

Soy un firme creyente que para lograr algo en la vida, o hacer realmente algo que valga la pena, tienes que hacerla tu meta principal. Es decir, tienes que dar prioridad a esa cosa por sobre todo lo demás, hasta el punto en que seas capaz de practicarla todos los días.

Cómo mides el "éxito" entonces es bastante simple: o practicaste durante el día o no lo hiciste.

Si tu meta principal es ponerte en forma, o bien fuiste al gimnasio o no lo hiciste.

Si tu meta principal es escribir un libro, o escribiste algo hoy o no lo hiciste.

Si tu meta principal es lanzar una startup, o trabajaste en esa startup hoy o no lo hiciste.

Invertir en ti mismo y realmente construirte a ti mismo (o a algún proyecto) comienza con el hábito diario de hacerlo.

2. Sé consciente de con quién pasas el tiempo, y si contribuyen a esa meta principal o no.

Todos somos un reflejo de con quienes pasamos el tiempo.

Pasa tiempo con personas negativa, y te volverás negativo.

Pasa tiempo con personas positivas, y te volverás positivo.

Así es cómo funciona la Ley de la Atracción.

Del mismo modo, si pasas tiempo con personas que comparten la misma meta principal que tú, o tienes una meta principal que te inspire a trabajar más duro hacia tu propia meta principal, te moverás y crecerás 10 veces más rápido.

Es por eso que los clubes, equipos e incluso las aceleradoras e incubadoras son una parte muy importante de la sociedad. Conocemos el valor de las comunidades, y tratamos de crear comunidades que ayuden a cada uno de nosotros a mejorar a un ritmo más rápido.

3. Sé deliberado con la forma en que inviertes tu tiempo.

Cuando era más joven, estudié piano clásico. Era un requisito en nuestra familia que cada niño tocara un instrumento musical, y mi madre hizo un trabajo maravilloso al asegurarse que practicáramos todos y cada uno de los días.

En los días que realmente no quería practicar, y frenéticamente tocaba canciones que ya sabía tocar bien, mi madre entraba a la sala de música y tomaba asiento en la silla de al lado.

- "Cole," decía, con una voz severa.

- "Qué."

- "No estás practicando."

- "Sí lo estoy. ¿No puedes oírme?" Decía, golpeando las teclas un poco más.

- No, estás tocando. Y eso está bien. Pero no cuenta para tu hora de práctica. Necesitas practicar algo nuevo," decía.

Yo no quería hacerlo. Practicar cosas nuevas era difícil. Significaba hurgar en las notas durante horas y horas hasta que finalmente se pegaran a mis dedos.

Pero, ella tenía razón. Sentarme allí durante una hora no significaba que hubiera practicado mucho de cualquier cosa.

Parte de invertir en ti mismo es ser tu propio (y más duro) crítico, y empujarte a profundizar en el trabajo. Asignar tiempo para practicar es sólo parte de la batalla. La otra mitad se reduce a qué haces con ese tiempo, y cuánto haces que funcione para ti.

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Publicado originalmente en medium

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