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Cosmética para el hogar: las 6 reglas básicas para recordar!

Periódicamente ofrecemos preparados para preparar sus cremas, bálsamos, pastas de dientes, exfoliantes, mascarillas y otros sueros en casa con ingredientes naturales. Es a la vez económico y tranquilizador (ya que sabemos que ponemos dentro de nuestros productos y sabemos que no son sólo fragancias de silicona y sintéticas). El inconveniente es que se deben observar ciertas reglas para que los productos tengan éxito y duren más sin girarse, un criterio importante cuando sabemos que los productos caseros no están llenos de conservantes a diferencia de los del comercio. ¿Cuáles son las reglas básicas? Descúbrelos aquí!

1) Elegimos ingredientes de calidad

Crédito: Pixabay / monicore

Elegir los ingredientes adecuados para su tipo de piel es el primer paso. A la hora de comprar materias primas, favorecía al máximo los productos orgánicos y vegetales. Los aceites vegetales pueden costar menos si los sacamos del pasillo de la cocina en lugar del pasillo de los cosméticos.

2) Precauciones de uso sobre todo!

Crédito: Pixabay / Artisan

En uno de nuestros artículos os hablamos de los usos peligrosos de los aceites esenciales, recordando de paso que no es que sea natural que sea necesariamente seguro y bueno para la salud. Así, los aceites esenciales pueden provocar alergias o irritar la piel. A menos que su conocimiento, evite cambiar demasiado los ingredientes y siga estrictamente las recetas y las dosis.

Puede probar algunos ingredientes a la sangría de la parte interior del codo para ver si hay reacción (espere 24 horas para asegurarse) y también probar en ella el producto final para evitar sorpresas desagradables.

Llevar una máscara o guantes puede ser útil según las recetas para evitar inhalar determinados componentes de manera involuntaria (polvo, etc.) o contaminar los productos.

3) La higiene: una obligación!

IMÁGENES ISTOCK / MONKEYBUSINESS

Los productos caseros suelen ser más frágiles. Por lo tanto, hay que evitar la introducción innecesaria de bacterias u hongos que puedan favorecer la rancidesa del producto y perjudicar su eficacia. Comienza por tener las manos perfectamente limpias. Los contenedores, los mostradores de trabajo y otras herramientas se deben limpiar y desinfectar con alcohol a un mínimo de 70 °. Los viales de vidrio se deben hervir unos diez minutos para esterilizarlos. Evite la cuchara de madera para mezclar, esta última llena de microorganismos. Así que favorezca el metal o el plástico.

4) La conservación es menos buena

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Estos productos conservan menos tiempo que los productos industriales debido a los pocos conservantes que contienen en comparación. Es por este motivo que las materias primas y los productos producidos se deben proteger de la luz, el calor, la humedad y el aire. Incluso puede poner sus productos en la nevera. Hay conservantes naturales para evitar que el producto se rancio, como el extracto de semillas de toronja o la vitamina E.

También es aconsejable favorecer pequeñas cantidades al principio para asegurarse de que la preparación os sea adecuada. Si en haga mucho, puede compartir: siempre hace felices a los seres queridos.

5) La etiqueta no es sólo un adhesivo basura.

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Permite identificar el producto y sus usos por lo que no se utilice mal ni se tire erróneamente. También es importante escribir la fecha de preparación, incluso de caducidad, si se indica donde ha encontrado la receta (uno, tres o seis meses en general). Si puede, escriba los ingredientes, siempre es útil rehacer una receta o compararlos.

Finalmente, adopta un aspecto estético si lo hace bonito y vistoso. Un buen producto hace que quieras utilizarlo más.

6) Evitamos los residuos!

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Reutilizar al máximo lo que ya tiene en casa, ya sea por ingredientes (aceites, etc.) o envases (tarros de mermelada, productos de belleza acabados, etc.).

Si es posible, opta también por ingredientes que pueda reutilizar fácilmente para otras épocas, ya sea para hacer otros productos, cocinar o limpiar. El aceite de coco, por ejemplo, es bastante común en muchas preparaciones y también se puede utilizar para sustituir otros aceites de cocina cuando los sabores sean adecuados. El aloe vera también es un elemento básico en el que se puede invertir sin miedo. Algunos aceites adquiridos para la cara también pueden sublimar el pelo o el cuerpo. Algunos aceites esenciales como el aceite de árbol de té pueden ser útiles para la limpieza. Infórmese de los otros posibles usos de los ingredientes, lo que evitará que acumulen polvo.

Si compra material y contenedores, busque cristales (si es posible teñidos para proteger mejor los productos) y botes metálicos que se puedan utilizar más adelante, donde algunos aceites esenciales puedan comer el plástico. Y lo más importante, si un producto no le volverá a servir, piense dos veces antes de comprarlo, porque no siempre lo podrá conservar indefinidamente.

Fuentes: MaCosmétiqueNaturelle; ConsoGlobe; LaDepêche

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