12 pequeños hábitos que se robaron tu felicidad el último año

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Este es un nuevo año. Un nuevo comienzo. Y las cosas van a cambiar.

¿Estás cansado de tratar con los mismos dolores de cabeza una y otra y otra vez?

En serio, es momento de purgar algunos malos hábitos a medida que comienza un nuevo año. Es hora de aprender de tus errores en lugar de ser conquistados por ellos, y dejar que tus errores sean algo positivo y no algo negativo.

Recuerda, al final te conviertes en lo que haces repetidamente. Si tus hábitos no te están ayudando, te están dañando. Aquí tienes 12 ejemplos comunes de estos últimos que se robaron la felicidad de cientos de nuestros clientes de coaching el año pasado:

1. Quedarte exclusivamente sólo con lo que ya conoces.

Cuando dejas de aprender, dejas de vivir una vida con sentido. Esta la verdad. La riqueza de la vida no proviene de residir siempre en un territorio familiar y cómodo. Sólo cuando te aventuras a salir fuera, lejos de lo familiar, creces más fuerte y más capaz.

Debes sostener fuertemente tus valores fundamentales y al mismo tiempo abrir tu corazón y tu mente a nuevas ideas, sentimientos y experiencias. Tu perspectiva se hará más clara cuando mires las cosas desde distintos ángulos. Encuentra maneras de proporcionarle un desafío saludable a tu comprensión actual de la vida, y  descubrirás y experimentarás mucho más de la magia de la vida en este año.

2. Resistirte a los cambios inevitables y necesarios de la vida.

Siempre tendrás más cambios difíciles que hacer. ¡Siempre! Y sí, crecer puede ser doloroso. Cambiar puede ser doloroso. Pero al final, nada es tan doloroso como quedarte atascado en un lugar al que no perteneces.

No eres la misma persona que fuiste hace un año, hace un mes ni hace una semana. Uno siempre está creciendo. Las experiencias no se detienen. Así es la vida. Se requiere de una gran cantidad de coraje para admitir que algo tiene que cambiar, y mucho más coraje todavía para aceptar la responsabilidad de hacer ese cambio. Pero hacerlo vale la pena.

3. Dejar que los demás definan lo que es posible para ti y para tu vida.

Algunas personas te matarán con el tiempo si los dejas; y la forma en que te matarán será con pequeñas frases, aparentemente inofensivas como: "Sé realista." Cuando esto pase, cierra tus oídos y escucha tu voz interior.

Recuerda que el verdadero éxito en la vida no es lo que los demás ven, sino cómo te sientes por dentro. Es vivir tu verdad y hacer lo que te haga sentir vivo. Llegará un momento en el que tu espalda esté contra la pared y te darás cuenta de que todo lo que puedes hacer es decir: "Lo siento, voy a hacer las cosas a mi manera esta vez!" Ese es el momento trascendental donde dejarás de hacer las cosas según las expectativas de otras personas y empezarás a progresar en lo que es realmente importante para ti. Ahí es cuando empiezas a vivir la vida de acuerdo a tus propias costumbres y valores. Y ahí cuando finalmente puedes ser feliz y libre.

4. Enfocarte en la historia de todos los demás menos en la tuya.

No quedes tan satisfecho con los éxitos de los demás y con cómo les ha ido como para olvidar escribir tu propia historia de éxito. Y no compares tu Capítulo 1 con el Capítulo 15 de alguien más. Descubre tu propio cuento y llévalo a la vida.

Tienes todo lo que necesitas para convertirte en quien eres capaz de ser. Cambios increíbles suceden cuando decides tomar el control. Esto significa consumir menos y crear más. Significa negarte a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y utilizar tus propias ideas e instintos para escribir tu pasaje. Si quieres que tu historia de vida se dispare a nuevas alturas este año, tienes que despejar el camino, deshacerte de las cosas que te pesan, y agarrar las cosas que te den alas. Mantén tus mejores deseos y tus metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo todos los días.

5. Enfocarte en todos los pequeños problemas.

La mayor parte de nuestra felicidad o miseria depende de nuestras actitudes, no de nuestras circunstancias. Si estás estresado por algo externo, el dolor no se debe a la cosa en sí, sino a tu interpretación de la misma; y eso es algo que tienes el poder de cambiar en cualquier momento. En otras palabras, la frustración y el estrés provienen de la manera en que reaccionas, no de como son las cosas. Ajusta tu actitud, y la frustración y el estrés desaparecerán. (Lee La ciencia de la felicidad)

6. Querer tener más razón que todos los demás.

Cuando repentinamente es más importante ganar una discusión que amar a las personas, tenemos que revisar por completo nuestras prioridades.

Recuerda, a las personas seguras en verdad no les importa estar equivocadas. Ellos saben que descubrir que es correcto es mucho más importante que tener razón. Y cuando se equivocan, son lo suficientemente seguras como para dar marcha atrás con gracia y apreciar la lección que aprendieron. De hecho, a veces tenemos que elegir estar equivocados, no porque estemos realmente equivocados, sino porque valoramos nuestra relación más que nuestro orgullo.

Cuando dos personas que se quieren se pelean, ambas están equivocadas. Han puesto algún tipo de resultado superficial por sobre su amor y compromiso. El primero que se disculpa y hace las paces, es el que tiene razón.

7. Aferrarte a alguien que te hiere continua y deliberadamente.

A veces tienes que alejarte de las personas, no porque no las quieras, sino porque ellos no lo hacen. Personar es importante, pero cuando alguien te hace daño una y otra vez, a propósito, tienes que aceptar el hecho de que no se preocupan por ti. Es una píldora difícil de tragar, pero es una medicina necesaria.

NO te esfuerces por impresionarlos nunca más. No desperdicies ni un segundo de tu tiempo tratando de demostrarles algo. No necesitas probar nada. No demuestres ningún sentimiento por ellos durante un buen tiempo. Crea un espacio para ti mismo y dedica tu tiempo y energía a redescubrir tu felicidad y paz mental.

8. Ser más amoroso con los demás de lo que eres contigo.

La vida es mucho más sencilla cuando eres tu propio mejor amigo. Así que no te olvides de ti, y no seas demasiado duro contigo mismo tampoco. Hay un montón de otras personas que harán esas dos cosas por ti. No hay absolutamente nada egoísta en cuidar de ti mismo. Si no cuidas bien de ti mismo, entonces no puedes cuidar bien de nadie más; porque no podemos dar lo que no tenemos. Trátate bien y podrás tratar bien a otros. Y entiende que hay una gran diferencia entre cuidarte a ti mismo y...

9. Estar demasiado absorto en ti mismo.

La generosidad es lo que evita que las cosas que posees te posean. En otras palabras, la generosidad no sólo ayuda a los demás, también sirve para liberarte. Esta es la razón por la cual no puedes vivir bien en abundancia hasta que hayas hecho algo bueno por alguien que nunca te lo podrá pagar. Entiende esto y vive con gentileza. No hay mejor ejercicio para tu corazón y tu mente que darle la mano y levantar a la gente.

10. Esperar que todos los demás sean tan amables y cariñosos como tú.

En pocas palabras: Vas a terminar muy decepcionado si esperas que la gente siempre haga por ti lo que tú haces por ellos. No todo el mundo tiene el mismo corazón que tú. (Lee Amar lo que es)

11. Esperar nunca perder nada.

A veces es increíblemente difícil entender, pero hay una razón para todo. Debemos conocer el dolor de perder a alguien, porque si no lo conocemos, tendríamos poca compasión por los demás y nos convertiríamos en monstruos del egoísmo cabezudos; criaturas interesadas en si mismas, sin nunca ser feliz no importa lo que tuviéramos.

El horrible dolor de la pérdida le enseña humildad a nuestro orgullo, tiene el poder de calentar un corazón frío, y hacer a una persona mejor de lo que era. Así que recuerda que ningún libro dura sólo un capítulo. Ningún capítulo explica toda la historia. Ninguna dificultad define quién eres. Sigue girando las páginas que necesitan ser giradas.

12. Dejar que los disgustos de ayer te derroten.

No vivas con decepción, vive más allá de ella. No puedes detener lo que ya pasó, pero puedes dejar que te haga más fuerte y más decidido. El viaje hacia la madurez emocional requiere que revises los eventos de tu vida y encuentres la sabiduría y el propósito que contienen. E inevitablemente llegará un momento en el que finalmente lo consigas.

Cuando en medio de todas tus vacilaciones y frustraciones te detengas de seco y la voz dentro de tu cabeza grite: "¡BASTA!" Ese es el punto de inflexión que te conducirá a la sanación y al crecimiento. Así que en este comienzo de año, ciérrale la puerta a tu pasado, ábrele la puerta a tu futuro, respira profundamente, da un paso adelante, y comienza un nuevo capítulo de tu vida.

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Publicado originalmente en marcandangel

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