8. Planean escapadas rápidas

"Algunas personas exitosas planean unas mini vacaciones en sus patios traseros," dice Kerr. Estas escapadas mantienen el atractivo de permitirte tener una completa pausa mental, pero sin el estrés o tener que planificar un viaje a algún lugar, del cual la gente corre el riesgo de volver a trabajar más agotado que cuando se fueron.

Otra buena opción: Haz un viaje corto a algún destino que esté a sólo una hora o dos de distancia. Esta es una gran manera de visitar un nuevo lugar, pero que no requiera demasiados viajes ni planificación.

9. Están al aire libre y disfrutan de la naturaleza

Un fin de semana largo es el momento perfecto para salir y respirar aire fresco, especialmente después de haber sido secuestrado durante toda la semana, explica Taylor.

No importa si es enero o julio; aprovecha las actividades al aire libre.

10. Se ejercitan

Las personas exitosas entienden lo importante que es el ejercicio para su salud física y mental; así que no se ponen perezosos ni se saltan sus entrenamientos durante los fines de semana largos.

11. Se involucran en una actividad que apoye su pasión

"Este es un buen momento para relajarte con tu pasatiempo favorito, ya sean compras, golf, socialización, lectura, pintura o cualquier otra cosa," dice Taylor.

Haz las cosas que te hagan feliz; cosas para las que no siempre tienes tiempo durante la semana o durante los fines de semana regulares.

12. No piensan en el trabajo

Este es un gran desafío para muchos de nosotros; pero las personas más exitosas no se estresan por la próxima presentación, o por lo que no pudieron hacer la semana anterior. En lugar de eso, se enfocan en disfrutar de lo que sea que estén haciendo ahora.

13. Se recargan

Todos necesitamos descansar y recargar nuestras baterías de vez en cuando. Las personas exitosas usan los fines de semana largos para hacer esto.

Ellos hacen planes y se mantienen activos; pero también se aseguran de ponerse al día con su sueño y programar un poco de tiempo libre al final del fin de semana para relajarse.

14. A veces cambian los días de descanso

Algunas personas exitosas tomarán un día de descanso diferente, e irán a trabajar los días de vacaciones y tener la oficina para sí mismos y poder trabajar más sin distracciones, explica Kerr.

"Si tienes el lujo de ser capaz de hacer esto, puede ser un triunfo doble; hacer tu trabajo cuando es más tranquilo y conseguir terminar más trabajos al mismo tiempo."

15. Piensan por delante

En la última noche de los fines de semana largos, muchas personas exitosas piensan en la corta semana por delante y las metas claves que necesitan lograr, dice Taylor. Y lo hacen sin estresarte.

El ser humano más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. La riqueza es un estado mental. Quiere menos y aprecia más hoy.

Al terminar la temporada de vacaciones, inevitablemente seremos bombardeados con anuncios llamativos de los últimos y mejores gadgets, joyas, automóviles, y así sucesivamente. Y si bien no estoy en contra de invertir en nuevos productos que agreguen valor a nuestras vidas, no me gusta escuchar sobre cómo la gente cree que "necesita" un montón de cosas nuevas y costosas para ser feliz.

A decir verdad, a no ser que estemos invirtiendo en nuestro crecimiento personal y tomando acción, la mayor parte del dinero que gastamos en cosas no nos hace más felices o mejores en el largo plazo. Simplemente no necesitamos más artículos de lujo en nuestros armarios que junten polvo de encontrar la alegría y satisfacción.

De hecho, podemos encontrar más de lo que estamos buscando prestando más atención a los dones que ya tenemos frente a nosotros; los simples y perfectos momentos que nos hacen sonreír...

1. Una mañana tranquila.

2. Un abrazo de un ser querido.

3. Tomar una taza de café o té caliente.

4. Leer unas cuantas páginas de algún libro de tu biblioteca.

5. Aprender una nueva habilidad por ti mismo.

6. Sentir el cansancio luego de una buena rutina de ejercicios.

7. La risa de un niño.

8. Que alguien especial quiera tu atención.

9. Ser capaz de sentarte con tus amigos de confianza cómodamente en silencio.

10. Reírte de fotos familiares antiguas.

11. El momento justo después de cerrar la puerta de entrada y de repente tener toda la casa para ti.

12. Caminar alrededor de tu casa y admirarla inmediatamente después de terminar la limpieza.

13. El olor de una comida hecha en casa.

14. Tirar comida al aire y capturarlo con tu boca.

15. Escuchar una canción que realmente te hace sentir mejor.

16. Cuando haces contacto visual con un amigo y ambos sonríen de forma automática.

17. Tener una interesante conversación con un desconocido.

18. Enterarte de que otros están experimentando el mismo problema que estás experimentando tú, y, finalmente, saber que no estás sol@.

19. La sensación de satisfacción de hacer lo correcto.

20. Mirar hacia el cielo en una noche realmente despejada y no ver nada más que las estrellas.

21. El lado frío de la almohada en una cálida noche de verano.

22. Esa primera brisa fresca al final de un verano caliente.

23. El crujido de una chimenea en una noche fría de invierno.

24. Compartir el paraguas con otra persona.

25. La cálida calma justo después de una fuerte tormenta o nevada.

26. Caminar descalzo en el pasto.

27. Escuchar la brisa entre los árboles.

28. Cuando el tráfico es ligero y llegas a casa del trabajo o la escuela más rápido de lo habitual.

29. Darte cuenta de que estás en la cola de la caja más rápida en el supermercado.

30. Cuando un niño te da los cinco.

31. El silencio en la parte posterior de la biblioteca de tu ciudad.

32. Cuando un extraño se ofrece a tomar una foto de ti y tus amigos para que todos puedan estar en la foto juntos.

33. La alegría de ver una foto de ti y que te encante.

34. Cuando un vídeo en Internet comienza sin mostrar un anuncio primero.

35. Alcanzar un logro por el que has estado trabajado gradualmente y con diligencia.

36. Ser capaz de darle a alguien alguna buena noticia.

37. Saber en el fondo que has marcado una diferencia en la vida de alguien.

38. La sensación agridulce de terminar un libro muy bueno.

39. Dormir al lado de alguien a quien realmente amas.

40. Quedar dormido apenas te acuestas.

Esta presente... Y sé agradecido

Regularmente Marc y yo respondemos preguntas de nuestros estudiantes que vienen muy estresados por el ajetreo de la vida. "¿Qué debo hacer ahora?" Nos preguntan. Siempre empezamos con una sugerencia similar:

Ahora mismo, es momento de "…"

Ese espacio en blanco denotado por "... " no es un error. Ese espacio representa una presente necesidad de silencio.

El silencio es el espacio. El silencio trae la conciencia.

Entre más silencioso eres, más puedes oír tus pensamientos, y más puedes apreciar la bondad que ya es tuya. En tu interior, sabes que esto es cierto. Piensa por un momento...

¿Con qué frecuencia experimentaste alguno de los 40 "momentos perfectos" mencionados anteriormente? Y ¿Cuántas veces olvidaste apreciar ese momento por lo que vale?

Si la respuesta es "demasiado a menudo," eso está bien. A todos se nos olvida a veces. Deja que este post te sirva como un positivo recordatorio.

En última instancia, la clave es dejar suficiente espacio en tu vida para disfrutar del espacio entre las conmociones.

Respira profundamente. Mira alrededor.

Y da las gracias.

KJ Dell'Antonia tiene mucho que hacer en su vida. Como columnista y editora colaboradora de la la sección Well Family del New York Times, ella maneja a otros colaboradores y contenidos casi constantes. Tiene cuatro hijos que juegan hockey competitivo. Esto implica copiosos viajes los fines de semana, tiempo en pistas de hielo, y tiempo en los estacionamientos de las pista de hielo. "Hice más entrevistas con fuentes en los estacionamientos de las pistas de hielo de lo que puedo contar," ella dice.

Sin embargo, Dell'Antonia se niega a responder las preguntas sobre cómo le va en su vida con la palabra "ocupada". Ella se niega a sentirse ocupada. "No voy a dejar que sea así como veo nuestra vida," le dice a Fast Company. A ella le gusta sentirse calmada, y que donde está ahora es donde se supone que debe estar.

Esta no es una mentalidad común entre las personas como Dell'Antonia. Cada año, Gallup le pregunta a las personas sobre el estrés. No es de sorprender que las personas con empleos tengan más probabilidades de decir que carecen de tiempo para las cosas que quieren hacer (61%) versus los jubilados y otros que no trabajan (32%). Del mismo modo, las personas con hijos en casa se sienten más estresados (61%) que las personas sin hijos (42%).

Sin embargo, alrededor de cuatro de cada 10 personas que trabajan, o que tienen hijos, dicen que tienen suficiente tiempo para las cosas que quieren hacer.

Aquí están sus estrategias para sentir que tienen todo el tiempo del mundo.

Sé claro sobre lo que te importa

Damon Brown lanzó dos startups (y una, Cuddlr, fue adquirida) el año en que también era el principal cuidador de su hijo pequeño. "El primer paso es entender que todo lo que tiene que hacerse se hará," dice Brown, quien es el autor de la serie de libros The Bite-Sized Entrepreneur. "Nos metemos en problemas cuando hacemos de todo en la vida una prioridad".

Cada día se pregunta qué tres cosas quiere hacer para avanzar hacia sus metas. Reducir tus prioridades te permite enfocarte, lo que te ayuda a que esas tres prioridades se completen con relativa rapidez. "También me ayuda a calmarme y mirar todo lo que se hace más allá de la guinda del pastel," dice. "De hecho, por lo general me calma lo suficiente como para hacer las prioridades extra más fácilmente también."

No llenes tu tiempo

La gente a veces invita al estrés a entrar en sus vidas, dice Jeff Kavanaugh, socio principal de Infosys Consulting, y profesor adjunto en la Universidad de Texas en Dallas, cuya carrera implicaba asesorar a muchos ejecutivos ocupados.

"Ellos consideran su tiempo como una invitación abierta a los compromisos," explica, "atraídos por su deseo de agradar a los demás o el temor de perder y minimizar su límite de capacidad hasta que los compromisos -y el estrés- se acumulen."

Aprende a aceptar una paradoja: el tiempo es precioso y abundante. Para tener tanto tiempo como necesites para las cosas que quieres, necesitas ser despiadado a la hora de no llenar tu tiempo con cosas que no te importan.

Abbie Duenckel abraza esta filosofía. Ella tiene dos trabajos a tiempo parcial, y es la principal cuidadora de su hijo de 2 años. Sin embargo, se siente relajada sobre el tiempo en parte porque saborea el tiempo libre que tiene.

La mayoría de las noches, "entre las 9 pm y generalmente la medianoche, hago lo que quiero hacer." Muchas personas ocupan este tiempo con las redes sociales. Duenckel no. "Preferiría usar mi tiempo para relaciones cara a cara o charlas telefónicas," dice. También toma largos baños.

Si quieres sentir que tienes todo el tiempo del mundo, intenta no encender la televisión, el teléfono ni la computadora alguna noche. Ve cómo pasa el tiempo lentamente si simplemente sales a mirar a las estrellas.

No corras

Dell'Antonia dice que solía llegar tarde con frecuencia, lo que significaba que siempre estaba corriendo. Ella se deshizo del hábito aprendiendo a contar hacia atrás desde cuando tenía que estar en algún lugar, y estimar con precisión cuánto tiempo le tomará cada paso. (Sugerencia profesional: entrar en el coche con cuatro niños tarda más de 15 segundos).

También aprendió a no intentar encajar en esa última cosa: en el síndrome de "Voy a vaciar el lavavajillas antes de irnos". La recompensa ha sido increíble. "Me encanta estar a tiempo; no, me encanta estar temprano," dice. "Me encanta saber que tenemos tiempo para parar por gas, me encanta mirar el reloj del coche y no calcular desesperadamente si podremos llegar en seis minutos y si el reloj esté quizás un minuto adelantado," Dell'Antonia dice entusiasma. "Simplemente te da esa gran sensación de calma."

Está donde estés

Jeff Heath dirige Matrix Applied Technologies, que fabrica y comercializa equipos que se instalan en grandes tanques de almacenamiento de petróleo y petroquímica. Esta línea de trabajo lo hace viajar con frecuencia desde su casa en Tulsa a una fábrica cerca de Seúl y una oficina regional cerca de Sydney. Pasó 90 de las primeras 270 noches de este año en la carretera.

Mantiene su productividad, y su matrimonio, con una simple estrategia: "Suena banal, pero realmente intento estar presente en lo que estoy haciendo," dice. "Con mi trabajo, el trabajo es como el líquido, se expandirá hasta llenar el espacio disponible si se lo permito. Siempre hay más cosas que hacer de lo que se puede hacer". Y así, dice, "tuve que tomar la consciente decisión de ‘no trabajar’", lo cual es difícil para un adicto al trabajo, pero ha sido una mejora en mi vida, por lo menos."

Heath registra su tiempo hora por hora para poder ser responsable por ello. Cuando está en la carretera, sus registros muestran que puede trabajar 70 horas a la semana, pero durante las semanas en casa puede hacerlo sólo 30 horas, ya que se centra en su esposa e hijos.

Intenta disfrutarlo

Podemos elegir cómo pensamos sobre nuestro tiempo. Hablar sobre lo locos y ocupados que nos sentimos puede reforzar la sensación de que el tiempo es escaso, pero ¿con qué fin? Duenckel dice: "Todo el mundo está estresado, todo el mundo está ocupado, y no tiene sentido competir porque es tonto, y nunca ganamos nada de todos modos."

En lugar de quejarse por tiempo que pasó conduciendo a los juegos de hockey, Dell'Antonia no sólo toma una visión más amplia (ella está agradecida por sus cuatro niños activos y saludables), también elige apreciar las pequeñas ventajas.

"Viene con un montón de alegrías," explica. "Pasar tiempo con otros padres cuyos puntos de vista pueden ampliar el mío, charlas largas en el coche con los niños, tiempo para escuchar podcasts, la oportunidad de explorar nuevos pueblos pequeños a nuestro alrededor; y, por supuesto, nuevos estacionamientos. Elijo apreciarlo."

Déjalo ir

Algunos días no van a ser productivos. Y eso está bien. Una vida tranquila y efectiva se construye en el largo plazo. Brown se da a sí mismo "días mínimos viables" cuando no lo siente. Un juego sobre el concepto de "producto mínimo viable", esto significa que sólo hace lo que absolutamente tiene que hacerse. "Después de un día mínimo, estoy proverbialmente saltando de mi asiento listo para hacer las cosas," dice.

Dejarlo ir también significa reconocer que muchas cosas que causan estrés en el tiempo no importan. Duenckel se dió cuenta de que con un niño de 2 años de edad, "no tiene sentido recoger juguetes una y otra vez durante todo el día". Mejor dejar que se queden en el suelo y disfrutar el tiempo con su hija en su lugar.

En términos más generales, en la vida, ella entiende: "No puedo hacerlo todo, no se espera que lo haga todo, y el mundo no depende de mí para hacerlo todo".

En pocas palabras: Si no te tomas demasiado en serio, es fácil sentir que tienes todo el tiempo del mundo.

Nos dirigimos a un fin de semana largo, y la mayoría de las personas exitosas ya han planeado (o al menos pensado) lo que harán durante esos días.

"Las personas exitosas reconocen lo importante que es aprovechar un fin de semana largo para reabastecer sus pasiones y recargar sus baterías", dice Michael Kerr, un orado de negocio internacional y autor del libro "The Humor Advantage."

Ellos trabajan más duro los días previos al fin de semana largo para poder maximizar su tiempo de ocio, añade Lynn Taylor, un experto nacional en lugares de trabajo y autor de "Tame Your Terrible Office Tyrant: How to Manage Childish Boss Behavior and Thrive in Your Job."

También compartimentan cualquier tarea relacionada con el trabajo que se deslice en sus fines de semana largos, separándolos de su codiciado tiempo de ocio. "Saben que si se mezclan, probablemente se sentirán engañados después," dice.

Planear con anticipación los fines de semana largos es importante porque no quieres desperdiciar esa relativamente rara oportunidad para descomprimirte de la oficina.

Taylor lo explica: "Estos fines de semana prolongados son diferentes a los fines de semana regulares porque sabes que tienes tiempo extra para relajarte, atar cabos sueltos, ponerte al día con las personas importantes en tu vida o salir adelante en un proyecto. Y el tiempo es un recurso no renovable. La forma en que lo gastas debe ser consistente con lo que necesitas lograr a corto y largo plazo para estar contento."

¿No está seguro de cómo aprovechar al máximo las próximas 72 horas? Tenemos algunas ideas.

1. Planean con anticipación

Muchas personas exitosas planean sus actividades para el fin de semana largo con antelación para no sentirse atraídos por la tentación de trabajar, dice Kerr. Hacen reservas o programan actividades con sus hijos.

Taylor agrega: "Son lo suficientemente estratégicos para tener un plan de acción para el fin de semana largo, pero lo suficientemente flexibles como para abordar cualquier problema de trabajo urgente que pueda surgir."

2. Se preparan en el trabajo

"Mucho de lo que hacen sucede antes de salir para el fin de semana largo, para así estar psicológicamente libres para relajarse y disfrutar de él", dice Kerr.

Esto incluye decirles adiós a sus colegas, limpiar su oficina, terminar cualquier tarea urgente, y crear un plan de acción claro para cuando regresen a la oficina para poder empezar apenas vuelvan.

3. Establecen directrices tecnológicas

Las personas exitosas establecen reglas para el correo electrónico y teléfono para ellos y para las personas con las que trabajan, para que entiendan cuándo, si lo estás, estarás disponible para responder o contestar.

"Esto puede comunicar a los empleados lo crítico que es que todos tomen un descanso completo, y que cualquier o todo el trabajo puede esperar," explica Kerr. "Aunque los empleados puedan asumir esto, a menudo necesitan escucharlo de su líder para poder relajarse completamente durante un fin de semana largo."

4. Sé desconectan

No sólo establecen pautas, sino que las personas verdaderamente exitosas realmente apagan sus teléfonos y laptops; al menos durante parte del fin de semana.

No te sientes y mires las pantallas durante tu tiempo libre. Desenchúfate e intenta utilizar la menor cantidad de tecnología posible. Esto te ayudará a dormir mejor y podrás mantener la mente clara.

5. Hacen un poco de nada

"Con el ritmo vertiginoso de los negocios durante toda la semana, muchas personas exitosas realmente planean, pero a veces esos planes incluyen un poco de nada," dice Taylor.

"La semana de trabajo es acerca de plazos y reuniones, así que las personas exitosas disfrutan de tener un poco de tiempo, o un día, sin compromisos ni nada programado."

6. Pasan tiempo con sus familias y amigos

Durante la semana, es difícil darles toda la atención a aquellos que amas. "Un fin de semana largo te permite programar ese importante tiempo de calidad," dice Taylor.

7. Son voluntarios

Muchas personas exitosas encuentran que dar su tiempo a grupos o causas caritativas es muy gratificante.

Demasiado que hacer, sin tiempo suficiente para hacerlo.

¿Te suena familiar?

Hace veinticinco años, en los albores de la revolución Internet, las personas predecían que nuestros avances tecnológicos eventualmente nos permitirían trabajar menos, por lo que podríamos prestar más atención a lo que es realmente importante en nuestras vidas. Hoy, sin embargo, hay un montón de pruebas de lo contrario.

Puede que podamos hacer el doble en la mitad del tiempo, pero eso es lo que se espera de nosotros ahora; es la nueva base. Además de eso, la tecnología llena nuestro tiempo libre con un sinfín de distracciones; revisar los mensajes de texto, correos electrónicos, Facebook, Instagram, Snapchat, etc., 24/7.

Y así, a pesar de sus beneficios, nuestra tecnología nos hace sentir tan desesperadamente abrumados como nunca.

¿La solución?

Atención plena.

O más concretamente: la atención plena relacionada con la priorización, el dejar ir, y el replanteamiento de nuestros pensamientos.

1. El arte de priorizar con atención plena

En el momento que admitimos que estamos tratando de meter demasiadas cosas (tareas, obligaciones, distracciones, etc.) en un espacio relativamente pequeño (24 horas en un día), se hace evidente que necesitamos limpiar el desorden de nuestros horarios.

La clave es priorizar concientemente.

Presta mucha atención a todas las cosas que hagas hoy; todas las cosas que estás tratando de meter en 24 horas.

¿Cuanta televisión estás viendo a la mañana y a la noche?
¿Los sitios web que estás mirando?
¿Qué juegos estás jugando?
¿Cuánto tiempo estás gastando en mensajes de texto, correos electrónicos, o actualizar tus redes sociales?
¿Cuántas compras en línea estás haciendo?
¿Cuánto tiempo le asignas a la comida, la limpieza y el cuidar de los demás?
¿En que más estás gastando los preciosos minutos de tu día?

Lo que puede que notes al principio es que estás haciendo demasiadas cosas al azar que no necesitas hacer; muchas cosas que sólo desperdician tu tiempo. Entonces puede que también notes que estás sobre-comprometido con demasiadas obligaciones; y que estas obligaciones están acaparando tu vida.

Puedes empezar a recuperar tu tiempo eliminando tantas distracciones y obligaciones innecesarias como te sea posible, y diciendo "no" a las nuevas que se presenten. Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, pero lo importante es que te des cuenta de que puedes cambiar la forma de asignar tu tiempo.

A continuación, consulta tu lista de tareas (suponiendo que tengas una): ¿cuántas de estas cosas puedes razonablemente hacer en las próximas 24 horas? Probablemente sólo de tres a cinco, con cordura.

Ahora pregúntate lo siguiente: ¿En qué tarea trabajarías si sólo podrías trabajar en una tarea durante las próximas 24 horas? Esa es tu prioridad #1. Sólo esa tarea.

La verdad es que probablemente no puedas completar todas las cosas en tu lista en un día, y no puedas hacer tus tres a cinco tareas importantes en este momento. Sólo puedes hacer una sola cosa a la vez. Así que enfócate en tu tarea #1 y, una vez que hayas terminado, averigua cual es tu siguiente tarea #1.

Elimina todo lo demás, y enfócate.

2. El arte de dejar ir con atención plena

¿Qué pasa con todas las otras cosas que quieres hacer (o sientes que "deberías" hacer), y que simplemente no puedes hacer? ¿Qué haces con las tareas que no entran en las 24 horas?

Aquí es donde el arte de dejar ir entra en juego.

Tenías demasiadas cosas que querías encajar en tu día, y ahora te das cuenta de esto, por lo que decidiste poner sólo las cosas importantes en tu lista de prioridades. Pero eso significa que es probable que haya algunas cosas que pienses que "deberías" hacer que no van a caber.

¿Entonces que puedes hacer?

Podrías hacer esas cosas mañana. O bien, podrías decidir no hacerlas en absoluto. De cualquier manera, la realidad es que no caben en las próximas 24 horas de tu vida. Y puesto que estas cosas no fueron prioridades, entonces no hay realmente ningún problema.

Un problema sólo surge cuando sientes ansiedad, agobio y frustración porque no puedes poner todo en la lista. Pero tienes que darte cuenta de que tu forma de sentir se basa en tus ideales (de la idea de que deberías ser capaz de hacerlo todo, ser todo para todos, y ser un súper humano) no tu realidad.

Así que tienes que ajustar tus ideales para que coincidan con la realidad. La realidad es que no puedes hacerlo todo hoy. Sólo puedes optar por hacer algunas cosas (las cosas importantes) y todo lo demás tendrá que esperar hasta mañana, o ser eliminado de tu lista.

Puesto que no puedes tener más de 24 horas al día, necesitas ajustar tus ideales.

Enfócate en lo que es realmente importante, y haz lo que puedas hacer hoy.

Eso es suficiente.

Deja ir el pensamiento de que no lo es.

3. El arte de replantear con atención plena

Una vez que tengas tus prioridades mejor manejadas, y hayas dejado ir algunas cosas, es el momento de replantear cómo piensas generalmente sobre el ajetreo que te abruma.

Como seres humanos, lo ocupados que pensamos que estamos amplifica lo abrumado que nos sentimos. Es decir, las historias que nos contamos sobre la vida pueden escalar de forma espectacular, o facilidad, nuestros niveles de estrés. Aquí es donde replantear hace toda la diferencia.

En una sesión de coach reciente, una de nuestras más nuevas estudiantes del curso, Rebecca, una esposa y madre de tres que posee un exitoso negocio de fotografía, nos contó recientemente acerca de cómo replanteó su forma de pensar sobre su vida (lo estoy compartiendo con su permiso):

"Solía describir mi vida como abrumadora y ocupada, pero ya no. Ahora, la veo como excepcionalmente rica e interesante. Me siento animada por los retos que enfrento personal y profesionalmente. 

No estoy en la negación y definitivamente estoy agotada al final de la mayoría de los días. Pero ahora es un agotamiento satisfactorio. Hice lo que pude hacer, y lo hice lo mejor posible. Y eso me hace sentir bien. 

Por supuesto, hay compromisos difíciles que algunos días se deben hacer, pero eso está bien; los compromisos que debo hacer simplemente iluminan mis prioridades. No puedo hacerlo todo. Pero si puedo dar mi mejor esfuerzo. Y puedo hacer las cosas por las razones correctas. Y puedo hacer que las personas se sientan respetadas y queridas en el camino."

El punto es que es fácil sentirse abrumado cuando tienes un montón de responsabilidades, compromisos y tareas en tu plato.

La clave es reducir tus prioridades, dejar ir cuando tenga sentido, y entonces encontrar un "replanteo" que te permita ver cómo tu vida no es realmente abrumadora, sino más bien rica e interesante, y sólo tan ajetreada como decidas hacerla.

Cuando tenemos sólo 15 minutos entre reunión y reunión, o esperando en la fila para retirar el café o el almuerzo, nuestra inclinación natural es, o responder un email, mirar las redes sociales, o chatear por whatsapp. Estos no siempre son los usos más productivos para estos pequeños cortes de tiempo, según varios expertos.

Ellos dicen que hay muchas cosas que puedes lograr en esos 15 minutos, si haces tres cosas:

1. Separa tu lista de tareas en tareas y proyectos, y enfócate en las tareas.

2. Escribe tu lista de tareas de manera que te permita tomar acciones inmediatas.

3. Mira el email y las redes sociales con un enfoque en seguir adelante.

Tareas Vs. Proyectos

La definición de una tarea es algo que te toma de cinco a 10 minutos, dice Kathy Lee, experta en tecnología de productividad y propietaria de DoubleSpaces LLC, una compañía que ayuda a las personas a usar la tecnología para aumentar su productividad.

Hay varias acciones que ahorran tiempo que puedes llevar acabo con tu teléfono cuando sólo tienes 15 minutos libres, dice Lee. Estas incluyen:

• Anular las suscripciones de correo basura.

• Buscar ideas de recetas para la cena de esta noche.

• Llamar al médico, dentista, salón, veterinario, etc. para hacer una cita.

• Leer un artículo que guardaste de algún sitio web o red social en Pocket.

También puedes utilizar ese tiempo para anotar las tareas que llegan a tu mente como incompletas, como recoger el alimento para tus mascotas de camino a casa del trabajo, dice Mayo Wang , experta en productividad, entrenadora y consultora.

Hacer una lista de cualquier cosa que en la que estés pensando hacer pero no lo has hecho todavía te permite liberar tu mente para considerar otras ideas y temas, dice ella. Tener una lista de tareas pendientes en tu cabeza "es en realidad una de las más grandes distracciones," dice Wang.

Del mismo modo, Wang recomienda usar el tiempo entre reuniones, aunque sean sólo 10 o 15 minutos, para anotar elementos de acción y plazos de tu última reunión antes de que comience la próxima reunión. Además, dice, es menos probable que te olvides de un plazo si lo anotas de inmediato.

Listas de tareas pendientes activas

Una lista de tareas vagamente escrita con palabras como presupuesto, tarjeta de cumpleaños o pagar la universidad puede desanimarte, dice Maura Thomas, experta en productividad, autora y fundadora de Regain Your Time.

En lugar de eso, dice, escribe tu lista de manera que te permita tomar acciones inmediatas, en lugar de tener que pensar en qué hacer. Por ejemplo, una lista de tareas activas sería algo así:

• Introducir totales en la hoja de cálculo

• Encontrar la dirección de Jane vía Google o enviando un email a un amigo para poder enviarle una tarjeta de cumpleaños

• Pagar la factura de la matrícula de la universidad por internet

"Elimina las palabras vagas como planificar, implementar y desarrollar," dice Thomas, "porque si solo tienes unos minutos, ver una palabra como ‘desarrollar’ en tu lista actuará como algo largo, y probablemente te la saltarás."

Otra manera de hacer que tus listas de tareas sean más útiles es categorizarlas en cuatro cuadrantes: trabajo, familia, hogar, yo. Al enfocarte en los objetivos de un cuadrante a la vez, puedes utilizar tu tiempo más sabiamente, dice Lisa Woodruff, experta en productividad y propietaria de Organizar 365.

Usar las redes sociales y el email para moverte hacia adelante

Puedes usar pequeños lapsos de tiempo para ponerte al día en las redes sociales y escanear correos electrónicos, pero tu meta final debe ser ayudarte a ti, a tu cliente, o a tu equipo a moverse adelante.

Por ejemplo, al escanear tu correo electrónico, enfócate en responderle rápidamente a tu cliente que está atascado o miembro del equipo que necesita más dirección, dice Woodruff. "La clave es escanear tus redes sociales y correo electrónico con el propósito de hacer avanzar a todo el mundo," dice. "Tiernas citas, emails largos para leer, y las llamadas telefónicas largas pueden esperar."

La mayoría de nosotros podríamos estar el día entero absorbidos contestando correos electrónicos, dice Lee, pero eso no nos dará ningún sentido de logro. "Nunca oí a nadie decir, 'Leí todos mis correos electrónicos hoy,' como si fuera un logro," dice Lee.

Divagación necesaria

A veces lo más productivo que puedes hacer es dejar vagar tu mente y permitirte soñar despierto. Varios estudios demostraron que una mente errante puede ser tanto un pozo de creatividad como un lugar para analizar problemas complejos. "Ser productivo es la función de estar enfocado y trabajar desde ese estado de paz mental," dice Wang. "No se trata de hacer, hacer, hacer."

La próxima vez que estés esperando en la fila, en lugar de abrir las redes sociales, escribe dos aspectos de tu vida por las que agradeces, sugiere Marie Levey-Pabst, fundadora de Create Balance. "Tomarte el tiempo para recordar eso por lo que estás agradecido impulsará tu estado de ánimo, perspectiva y enfoque," dice.

Considera pasar 10 o 15 minutos practicando la atención plena, meditando, o simplemente cerrando los ojos, dice Thomas. "El cerebro necesita tiempo para consolidar y generar percepciones," dice, "y estas no son cosas que podamos ordenar a nuestros cerebros hacer."