Los secretos de las personas que logran adoptar cambios de hábitos

En el verano de 1977, un año y medio antes de que yo naciera, mi padre tomó una decisión.

Él era un joven profesor de religión que quería poner al día sus conocimientos del hebreo, lo cual creía le ayudaría a su investigación sobre el estudio de textos antiguos. Se comprometió a leer hebreo por 30 minutos todos los días.

Esa racha todavía está en curso hoy, 39 años más tarde. Hubo un día en la década del 80 en el que leyó unos 10 minutos y lo interrumpieron y no retomó, pero aparte de eso, la racha es perfecta. Leyó a pesar de las distracciones de niños pequeños y sus diversas obligaciones profesionales, y compromisos voluntarios.

Más increíblemente, leyó sus minutos requeridos de hebreo los dos días en los que se sometió a una cirugía de retina. "Lo manejé comenzando a leer justo después de la medianoche antes de la operación de esa mañana," me dice. "No siempre fue conveniente, pero funcionó."

Si bien la racha de mi padre es más larga que el de la mayoría, no es la única persona que ha hecho algo diariamente durante décadas. Jeff Hironaka, entrenador de baloncesto asociado de la Universidad Estatal de Portland, ha corrido seis millas al día durante los últimos 22 años. Jodi Helmer, un periodista independiente, ha escrito en su diario todos los días durante 15 años.

Estas rachas ofrecen una pista a cualquiera que quiera establecer y mantener un hábito a largo plazo.

Ama tu hábito

¿La primera lección? A las personas en racha les gusta lo que hacen.

Si piensas en ello, la mayoría de nosotros estamos en una larga racha de comer todos los días consecutivamente. No tenemos que hacerlo (es bastante posible ayunar por 24 horas) pero la vida no sería tan placentera, sería como que falta algo cuando no comemos.

Nikki Mascali escribió algo para sí misma todos los días desde el 1 de enero de 2013. "Como periodista diario, me encontré con que la mayor parte de mi creatividad iba sólo a mi trabajo y no quedaba nada para mis metas personales de escritura," dice. "Descubrí que siempre que escriba algo para mí, eso mantiene un pedazo de creatividad que siento que necesito para sobrevivir. Ni siquiera nunca pensé en no hacerlo a fin de cada año, ya que se convirtió en una parte de mí."

Muchas personas fallan con sus hábitos porque permiten excepciones como viajes, u ocasiones especiales, que con el tiempo se vuelven lo suficientemente comunes como para no ser excepciones. Aquellos con rachas, por otro lado, estructuran sus vidas para hacer sus hábitos posibles.

Helmer, por ejemplo, dice de su diario, "Nada está programado hasta las 9:30 am, así puedo hacer que suceda." Hacer las cosas en un momento determinado todos los días crea una señal obvia. Cuando mi padre toma su primera taza de café, por lo general practica su hebreo. Si bien la primera hora de la mañana es una buena opción para muchos hábitos (tendemos a tener más fuerza de voluntad y el control de nuestros horarios en ese entonces) otros horarios pueden funcionar también.

Brian Elizardi tiene una racha relativamente nueva de 100 días consecutivos de meditación. "Siempre me había visto como una especie de tipo que medita-como-primera-cosa-en-la-mañana, pero tengo dos niños menores de 6, y sus patrones de despertar esporádicos significaba que iba corriendo a empezar esperando que no irrumpieran mi momento zen," dice.

Esta ansiedad sintiendo que algo socavaría su meditación hizo que revisara el resto de su horario y descubrió que "el primer momento del día que fuera totalmente mío no era hasta llegar a mi oficina para trabajar." Así que ahora medita en la oficina, y los fines de semana, su esposa se queda con los niños durante unos minutos para que no lo interrumpan.

Planea para los tiempos difíciles

Las personas con largas rachas planean cómo van a continuar, a pesar de las condiciones poco ideales.

Andrew Weber ha corrido diariamente durante más de 400 días. Por lo general incorpora una carrera en su regreso a casa, y lleva consigo ropa para correr al trabajo y se las pone ahí, pero "han habido días ocasionales en los que nuestra familia viajaba dónde encajé una carrera rápida durante una parada," dice. "Podía saltar fuera del coche y correr alrededor de 3/4 de milla antes de darme vuelta para volver."

Tales acciones harían que algunas personas se sientan atrapadas por el hábito, pero en general, las personas con largas rachas no se sienten como alguien que, en medio del reto de los 30 días, está suspirando por pizza y cerveza el día 31.

Weber comenzó su racha el verano pasado con el desafío Runner’s World para correr diariamente entre el Memorial Day y el 4 de julio. Luego decidió seguir adelante hasta el día del trabajo. Entonces, como estaba entrenando para un maratón en enero, siguió adelante hasta ese evento. "Una vez que terminé el maratón, la marca de un año no parecía tan lejana", por lo que continuó.

Después de haber pasado por eso, y la marca de 400 días, él ya no tiene una fecha de finalización específica en mente. De hecho, "últimamente no he tenido la tentación de parar". Él no es particularmente protector de la racha. "No me sorprendería si terminara en una noche aleatoria en la que planeaba una carrera a la noche, y sin querer me quedara dormido al llevar a mis hijos a la cama," dice. Pero por ahora, toda esta actividad está aumentando sus niveles de energía, y "Me siento realmente bien corriendo tanto."

Lleva un registro

Mientras que las rachas tienden a ser sus propias recompensas, algunas personas con hábitos de largo plazo hacen cosas que hacen que mantengan la disciplina. "Porque soy de la vieja escuela, llevo un registro en un pequeño cuaderno que consigo en Hallmark cada año!" dice Mascali sobre su hábito diario de escritura creativa.

Somer Hanson se ha levantado temprano para leer todas las mañanas (incluyendo fines de semana) desde septiembre del 2012. En un primer momento se levantaba 30 minutos antes de lo necesario. Cambió a 45-60 minutos en abril del 2014 debido a que "30 minutos simplemente no eran suficientes, sobre todo si se trataba de un libro muy bueno."

Actualmente, "Me levanto a las 5:30 de la mañana de lunes a viernes y leo hasta las 6:15-6:30, entonces me preparo y salgo por la puerta a las 07:10 am" Sábados y domingos lee generalmente de 7 a 8 de la mañana "Fue un poco difícil al principio auto-disciplinarme para levantarme temprano," dice, pero hay dos cosas que me han ayudado. En primer lugar, sus perros: " Una vez que mi alarma se apaga, ellos piensan que el día inició, y no hay botín de retraso permitido" En segundo lugar, sus metas. En 2015, ella desafió a sí misma leer 45 libros. En 2016,  elevó esa apuesta a 52 libros y, habiendo terminado el Nº30 la semana pasada, está en camino.

Para estar seguros, las rachas no son para todos. Mi padre dice que nunca fue difícil para él mantener la racha porque "realmente juega en una fortaleza o debilidad de mi carácter, dependiendo de la perspectiva."

A algunas personas realmente les gustan los rituales y las rutinas. A otros realmente no. Pero a veces, ver a alguien más mantener una rutina puede ser una fuente de inspiración. Hanson dice: "Sólo el mes pasado, mi marido decidió unirse a mi lectura de la mañana y también se ha disciplinado a sí mismo para despertar mucho antes de lo que necesita." De hecho, "lo lleva un paso más allá y va al gimnasio después de ello, pero no estoy lista para eso... Todavía."

Los mejores trucos del sitio en tu correo
Suscríbete para recibir más artículos como este.
SEGUINOS:
Publicado originalmente en fastcompany

Compartir :)