15 cosas que tienes que olvidar para salir adelante

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Imagen iloveualwaysx

"El día más desperdiciado de todos es uno sin ninguna risa." - E.E. Cummings

Esta mañana, casi un año después de una cirugía de espalda, uno de mis amigos más cercanos desde infancia finalmente dio sus primeros pasos sin ayuda. Su doctor dijo que debería poder estar de pie por completo en unos dos meses; sólo necesita reconstruir los músculos de sus piernas de nuevo. Cuando le pregunté a mi amigo qué era lo que más estaba deseando hacer cuando pueda estar de pie, me dijo, "Dar largos paseos con mi esposa."

Su respuesta resonó profundamente en mí. Fue un fuerte recordatorio de que las cosas simples son a menudo las más importantes, y que a veces dejamos que pensamientos agobiantes y hábitos ineficaces se interpongan en nuestro camino a la felicidad y productividad.

Es por eso que es hora de dejar ir y olvidarse de...

1. Las formas complicadas de vivir.

Enfócate en las actividades y las personas que te hagan feliz, y evita lo que haga lo contrario. La verdad sea dicha, a veces hacemos nuestras vidas complicadas cuando en realidad es muy simple: Descubre qué es lo que te hace feliz y pasa más tiempo haciéndolo. Descubre quiénes te hacen sonreír y pasa más tiempo con ellos.

Vivir tus sueños es en realidad sólo una cuestión de alinear correctamente tu estilo de vida. Se trata de ser sincero contigo mismo, y darte cuenta de que donde estás en un momento dado es exactamente donde quieres estar. Por lo tanto, la felicidad y el éxito en la vida no es más que la combinación gratificante de quererte a ti mismo, querer lo que haces, y querer a quienes lo hacen contigo.

2. La negatividad y a quienes la crean.

Cuando otras personas te traten mal, sigue siendo tú. Nunca dejes que la amargura de otra persona cambie la persona que eres. Tampoco dejes que los pequeños y tontos dramas de cada día te desanimen.

Mantente positivo cuando la negatividad que rodee. Mantén la calma y continúa. Sólo se necesita un pensamiento positivo para vencer a toda una serie de pensamientos negativos. Las personas que son capaces de encontrar algo positivo en situaciones negativas son las que nunca se rinden.

3. Pensamientos insensibles.

Siempre sé más bueno de lo necesario. Lo que se siembra se recoge. Nunca nadie se hizo fuerte demostrando cuán pequeño era alguien más. Lo que se puede hacer, se puede hacer de forma más efectiva cuando le agregas bondad. Lo que se diga, siempre será más convincente cuando se exprese con amabilidad.

Las buenas acciones que ejerces en un momento pueden tener un impacto positivo toda una vida. Tus días serán más brillantes y tus años más completos cuando le agregas bondad a tu propósito. Elige ser amable todos los días, y en realidad estarás eligiendo vivir en un mundo mejor.

4. La creencia de que tienes demasiados defectos.

Acepta tu humanidad. Puedes dejar de fingir. Se siente bien tener cosas... admitir que eres un ser humano, un trabajo en progreso, un hermoso lío.

Querer ser alguien o algo más es desperdiciar tu belleza. Estás bien. Si sientes como si no, estás sacando las cosas de quicio. Tener un poco de ansiedad está bien. Ser un poco miedoso está bien. Tus secretos están bien. Eres una buena persona. Eres inteligente. Estás bien de la forma que eres.

5. Tu deseo de ganar la aprobación de los demás.

Tus ideas y elecciones no tienen que estar en la lista "aprobado" de nadie más. Independientemente de las opiniones de los demás, al finalizar el día la única reflexión que te observará desde el espejo será la tuya. Asegúrate de estar orgulloso de quién es esa persona.

Acércate a los demás con la creencia de que eres una buena persona, sin importar si responden positivamente o no. Es normal querer agradarle a la gente, pero se vuelve una carga auto-impuesta cuando mucho de tu comportamiento se diseña explícitamente para asegurarte constantemente su aprobación.

6. Las grandes expectativas que nublan tu mente.

Lo que sea que estés esperando (paz mental, alegría, gracia, una conciencia interna de abundancia) sin duda vendrá a ti, pero sólo cuando estés listo para recibirlo con un corazón abierto y agradecido.

Así que sé tan agradecido como te sea posible, por las cosas pequeñas, no sólo por las grandes; por el simple acto de respirar, por el tiempo juntos, por las conversaciones, etc. Cada momento cuenta. Cada segundo importa. Cualquier cosa que se te de es un regalo. Saca lo máximo de ello.

7. Lo que no tienes, y que tal vez nunca tendrás.

Enfócate en los recursos que tienes ahora. Todo comienza y termina en tu mente. A lo que le das poder, tiene poder sobre ti, si así lo permites. Muchos de nosotros nos colgamos con lo que no tenemos, no podemos tener, o no queremos tener. Gastamos demasiada energía pensando en esas cosas, cuando podríamos usar esa misma energía (si no es que menos) haciendo, o al menos intentar hacer, algunas de las cosas que realmente queremos hacer.

Así que enfócate en las oportunidades que tienes y explota los recursos que tienes.

8. Todas esas cosas que están a la venta y que no necesitas.

Muchas personas compran cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a personas que no conocen. No seas una de ellas.

Deja de comprar cosas por impulso! Evita el centro comercial! El centro comercial no es una fuente de entretenimiento. Es una fuente de deuda personal. No tiene sentido molestarte a ti mismo mirando fijamente un montón de basura nueva que no necesitas. Y como sabes, la novedad de una compra se agota mucho antes de que llegue el resumen de la tarjeta de crédito.

Así que como dije antes, vive una vida cómoda, no una derrochadora. No gastes por entretenerte ni para impresionar a los demás. No te engañes pensando que la riqueza se mide en objetos materiales. Maneja tu dinero sabiamente para que tu dinero no te maneje a ti.

9. Las viejas y cómodas rutinas.

Recuerda, la forma en que siempre lo has hecho, no es la única forma. Es poco probable que una de las cosas por las que te arrepentirás cuando estás 80 no es haber consumido suficiente cerveza a tus 20 años, o no haber comprado suficientes lattes por $9 en tus 30s, o no haber frecuentado los mismos restaurantes durante tus 40s, etc. Pero el arrepentimiento de haberte perdido oportunidades es una sensación real y tóxica.

Ya sabes lo que es beber y salir. Has tenido bastantes cafés lattes. Sabes como saben las hamburguesas de Mc Donal´s. Es hora de descubrir algo más. Cada esquina que doblas o calle por la que caminas tiene una nueva experiencia esperando por ti. Sólo tienes que ver la oportunidad y ser lo suficientemente aventurero como para correr con ella.

10. Demasiado trabajo sin sentido.

Trabajo incesante es a menudo una señal de ineficiencia y pereza. Porque es fácil estar ocupado; sólo tienes que participar en un montón de actividades al azar que drenen tu tiempo. Hacer eso justifica nunca tener suficiente tiempo para limpiar, cocinar, salir con amigos, conocer gente nueva, etc., ¿Verdad? Mal. No te limites a hacer cosas; tienes que hacer las cosas correctas. Los resultados son siempre más importantes que el tiempo que necesitas para alcanzarlos.

11. La ilusión de seguridad.

Tienes que tomar riesgos. Sólo conocerás todo el potencial de tu vida cuando permitas que lo inesperado suceda. Vivir en si mismo es una aventura riesgosa.

Cada decisión, cada interacción, cada paso, cada vez que te levantas de la cama por la mañana, tomas un riesgo. Vivir de verdad es saber que te estás levantando y tomando ese riesgo. No salir de la cama, aforrándote a la ilusión de seguridad, es morir lentamente sin haber vivido de verdad. Sé un poco arriesgado y nota todo el potencial de tu vida.

12. El temor a la derrota.

El temor de ser derrotado es lo que garantiza tu derrota. El temor a no ser lo suficientemente bueno es lo que garantiza que nunca lo serás. Si nunca agarras ese teclado, o lápiz, o pincel, o cualquier instrumento que uses para hacer tu trabajo, porque tienes miedo de que alguien más pueda hacerlo mejor que tú, entonces tu predicción se hará automáticamente realidad.

Recuerda, la derrota no es el peor de los fracasos. El no haberlo intentado es tan malo como se ponga. Y por lo que el fracaso en sí se refiere, no estás obligado a tener éxito o fracasar. Estás obligado a seguir intentándolo; a dar lo mejor de ti todos los días. Eso es todo. Y siempre eres lo suficientemente bueno para hacer eso.

13. El sueño de que todo debería ser fácil.

Los que caen y se levantan son mucho más fuertes que los que nunca se cayeron. A menudo, es el dolor más profundo lo que motiva a los seres humanos a elevarse y crecer todo lo alto que pueden ser. Los que ganan la carrera, en el largo plazo no suelen ser los más rápidos ni los más diestros, sino los que más han resistido.

14. La forma en que esperas que las cosas sean.

La vida se trata de reír y aprender a través de los buenos y malos momentos. Se trata de crecer a través de lo que se cruce en tu camino y mirar atrás con una sonrisa. Eres más fuerte gracias a los momentos duros, más sabio gracias a tus errores, y más feliz porque has conocido la tristeza. Lo mismo es verdad para todos los demás.

Así que mantente fuerte. Incluso cuando parezca que todo se está desmoronando, puedes dejar que te defina, que te destruya, o que te fortalezca. Las cosas cambian para mejor. Sólo cree y rueda con ello. No siempre será fácil, pero valdrá la pena al final. Cuando finalmente dejes atrás el pasado y lo que pasó o no pasó, algo mejor llegará. Muchas veces lo que estás buscando llega cuando no lo estás buscando en absoluto.

15. Las excusas de por qué no empezaste.

La sensación que obtienes al dar el primer paso es mucho mejor que la sensación que obtienes al quedarte sentado pensando en ello. Así que levántate y muévete. Toma el primer paso este año, sólo un pequeño paso hacia adelante. El milagro más grande de tu éxito no será que hayas terminado, será que tuviste el coraje para comenzar.

El futuro empieza HOY, no mañana.

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Publicado originalmente en marcandangel.com

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