10 Cosas que las personas que se quieren hacen de manera diferente

amor propio
Imagen pinkcotton

La relación más poderosa que tendrás en tu vida
es la relación contigo mismo.

Tú puedes ser el ser humano más increíble del mundo y todos ver rayos de luz, amor y genio cuando te ven, pero si tú mismo no lo sabes, toda esa admiración externa no importa ni un poco. Lo sé porque yo solía mirar a las personas que eran exitosas y felices, y preguntarme, "¿Cuál es su secreto? ¿Por qué no puedo ser de esa manera?"

Después de muchos problemas lidiando con los fracasos, adicciones, y el auto-odio, me eduqué y llegué a darme cuenta de que la razón por la cual no podía ser feliz como las personas que envidiaba era porque no me amaba a mí mismo de la forma en que ellos se amaban a sí mismos.

Para mí, cambiar de odiarme a quererme fue profundamente sanador. Ahora veo a las personas exitosas y felices, y sonrío, sabiendo que sus vidas son producto de una serie de decisiones que apoyan su bienestar.

A decir verdad, cada segundo que pasas dudando de tu valor, y cada momento que utilizas para criticarte a ti mismo, es una trágica pérdida; un dulce momento de tu vida tirado a la basura. Y tampoco es que tienes todo el que quieras, así que no desperdicies ni uno más de tus segundos; no tires a la basura ni uno más de tus momentos. Hoy es el mejor día para comenzar a quererte a ti mismo.

He aquí diez cosas que las personas que se quieren mucho hacen de manera diferente:

1. Se dicen a sí mismos que son lo suficientemente buenos.

Esto puede parecer demasiado simplista, pero es absolutamente vital. Dite a ti mismo: "Yo soy SUFICIENTE!" cada vez que comiences a sentir que no lo eres. Porque a veces la parte más difícil del viaje es creer que eres digno del viaje. ¡Y lo eres!

Acepta tus defectos. Admite tus errores. No te escondas y no mientas. Lidia con tu verdad y crece más fuerte a partir de ella. Tu verdad no te penalizará. Siempre eres lo suficientemente bueno tal y como eres, para crecer más fuerte de lo que nunca fuiste antes. Los errores que cometes en el camino no te lastimarán. Negarlos y encubrirlos sí. Las personas imperfectas son hermosas, simpáticas y enseñables. Las falsas y embusteras no.

Tú eres TÚ por una razón. Ignora las distracciones. Escucha tu propia voz interior. Ocúpate de tus asuntos. Mantén tus mejores deseos y metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo todos los días. No tengas miedo de caminar solo, y no tengas miedo de que te encante. No dejes que la ignorancia, el drama ni la negatividad de nadie te descarrilen de tu verdad, y de amar quien eres.

2. Creen que son capaces de superar los retos a los que se enfrentan.

Los grandes desafíos hacen que la vida sea interesante; superarlos hace que sea significativa. Las personas que se quieren lo saben y viven de acuerdo a ello. Es la forma en que enfrentas los desafíos de la vida lo que determina tu nivel de éxito y felicidad. Ríete de tus errores y aprende de ellos. Bromea sobre tus problemas y hazte más fuerte con ellos. Diviértete con los desafíos que enfrentas y luego conquístalos.

¿Te sentirás siempre cómodo al hacerlo? Absolutamente no. ¿Pero, valdrá la pena? Puedes apostarlo! La incomodidad emocional en la vida, cuando se acepta, se eleva, llega a una cresta y se estrella en una serie de olas. Cada ola lava un marca más antigua y deposita tesoros que nunca esperabas encontrar. Se lleva la inexperiencia, y trae la conciencia; se lleva la frustración, y trae resiliencia; se lleva el odio, y trae la bondad.

Nadie diría que estas olas de experiencias emocionales son fáciles de montar, pero el ritmo de disconformidad emocional que aprendes a tolerar mientras lo haces es natural, útil y necesario. La disconformidad con el tiempo te deja más fuerte y saludable de lo que eras antes.

3. Eligen la responsabilidad por sobre culpar.

Cuando sucede algo negativo, las personas que se quieren buscarán la manera de asumir la responsabilidad, en lugar de buscar a alguien a quien señalar con el dedo. Ellos saben que colocar la responsabilidad y culpar a otros no soluciona el problema, sólo agita la ansiedad y la impotencia. Al elegir asumir toda la responsabilidad, las personas que se quieren se hacen a si mismos el favor de fomentar un cambio positivo y la aceptación en lugar de guisarse en la tristeza y el estancamiento.

Recuerda esto.

Eres el único responsable por tu éxito y felicidad. La mejor parte de tu vida comenzará el día que decidas que tu vida es tuya, sin nadie en quien apoyarse, en quien confiar, o a quien culpar. Tienes el total control sobre tu vida actual. Cree con todo tu corazón que puedes hacer lo que estás destinado a hacer. Puede que sea difícil algunas veces, pero niégate a seguir el camino predestinado o buscar el permiso de los demás. Haz tus propias reglas y ten tu propio plan de juego. No encontrarás la felicidad ni el éxito si juegas a lo seguro y te conformas con una vida que es menos de la que eres capaz de vivir.

4. Se educan a sí mismos.

Como Mahatma Gandhi dijo una vez, "Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir por siempre."

La vida es un libro y aquellos que no se educan a si mismos sólo leen unas pocas páginas. Cuando sabes más, vives mejor y te sientes mejor contigo mismo. Las personas que se quieren saben esto. Y saben que toda educación es auto-educación. No importa si estás sentado en el aula de una universidad o en una cafetería. No aprendemos nada que no queramos aprender. Aquellos que se toman el tiempo y la iniciativa para buscar el conocimiento en su tiempo libre son los únicos que obtienen la verdadera educación de este mundo.

Echa un vistazo a cualquier aclamado estudiante, emprendedor, artista o figura histórica que puedas imaginar. Educación formal o no, descubrirás que él o ella es producto de la auto-educación continua, que invirtieron grandes cantidades de tiempo y energía para mejorarse a si mismos, que es, por razones obvias, una de las formas más elevadas de auto-quererse.

5. Alimentan sus pasiones y talentos.

Si tu vida va a significar cualquier cosa, tienes que vivirla por ti mismo. Tienes que elegir el camino con el que te sientas bien, no el que se vea bien para los demás. Cada persona en este mundo siente el gentil tirón de la fascinación por alguna idea o actividad. Y a veces ese tirón no es tan gentil.

Las personas que se quieren reconocen y respetan sus anhelos interiores como algo importante, y dedican devotamente su tiempo y energía a alimentar esos deseos. Ellos saben que alimentar su hambre interior es mucho más importante que cualquier temor que puedan tener por cómo se vea esa alimentación para los demás.

Así que mi desafío para ti es el siguiente: Vive tu vida no como un espectador. Vive en este mundo, en este día, y en los días por delante como un participante activo. Cada mañana, pregúntate a ti mismo qué es lo realmente importante para ti, y luego encuentra el coraje, la sabiduría y la fuerza para construir tu día alrededor de tu respuesta.

6. Enseñan a las personas cómo tratarlos bien.

No todo el mundo va a apreciar lo que haces por ellos. Tienes que descubrir quién es digno de tu atención y quien está simplemente aprovechándose de ti. Si tu tiempo y energía se está malgastando en relaciones equivocadas, puedes terminar en un ciclo tedioso de amistades fugaces, romances superficiales que son tan emocionantes como insignificantes, y una sensación general de preguntarte por qué siempre pareces estar corriendo en el mismo lugar persiguiendo afecto.

Es por eso que las personas que se quieren abordan las relaciones desde un lugar de auto-respeto y auto-suficiencia. No esperan agradarle a todo el mundo y no necesitan que nadie lo haga. Ellos saben lo que necesitan para sentirse queridos y respetados, y saben lo que tienen que ofrecerles a los demás. Así que les enseñan gentilmente a las personas alrededor sus límites y, si estos límites son cruzados varias veces, tienen el suficiente sentido común como para alejarse de estas personas.

7. Defienden sus estándares.

Lo que es terrible es pretender que la segunda clase es la primera clase. Pretender que no necesitas amor y respeto cuando si lo haces. Mentirte a ti mismo y decirte que todo está bien cuando no lo está. O convencerte de que te gusta tu trabajo cuando sabes condenadamente bien que eres capaz de mucho más.

En pocas palabras: Quiérete a ti mismo lo suficiente como para no bajar el listón por las razones equivocadas. Se trata de vivir con honor. Se trata de hacer lo correcto, no importa qué, incluso cuando nadie sepa si lo hiciste o no. Después de todo, tu reputación es lo que las otras personas saben de ti. Tu honor es lo que tú sabes sobre ti mismo.

8. Viven el presente y participan del único momento que tienen garantizado.

Las personas que se quieren se valoran a sí mismos, y por lo tanto, valoran cómo pasan su tiempo. Se dan cuenta de que el único momento que realmente tienen es el momento presente, por lo que lo ocupan en su totalidad.

Las distracciones están en las palmas de nuestras manos en estos días, pero tenemos que recordar mirar arriba más a menudo. Tenemos que aprender a ser más humanos de nuevo. No evites el contacto visual. No te escondas detrás de un gadget. Sonríe más a menudo. Pregúntales sus historias a las personas. Escúchalas. Nos perdemos de tanto cuando no lo hacemos.

La incapacidad de enfocarnos en el presente nos conduce a una falta de conciencia, lo cual puede dar lugar a importantes retos de comunicación, y por lo tanto, problemas en nuestras relaciones más importantes. No puedes conectarte con nadie, ni siquiera contigo mismo, a menos que estés totalmente comprometido. Y no puedes estar completamente comprometido cuando estás Facebookeando o tweeteando tu vida en tu teléfono. Simplemente no puedes.

Si estás constantemente conectado a tu teléfono y sólo escuchas con tus oídos, como buscas con tus ojos, la siguiente actualización de tu red social, estás expulsándote a ti mismo de experimentar relaciones reales y la vida real. Lo mismo es cierto para los mensajes de texto. Sí, una HISTORIA perdida es peor que un TEXTO perdido!

9. Comparten su abundancia.

Las personas que se quieren no necesitan tenerlo todo, ni siquiera mucho, para sentirse lo suficientemente ricos como para compartir con los demás. Ellos saben que lo tienen de una forma u otra, y no tienen miedo de compartirlo.

Tal vez te sientes un pobrecito en este momento. Tal vez el dinero te sea escaso. Pero apuesto a que si piensas mucho en ello, tiene algún tipo de abundancia que puedes compartir este momento con otra persona.

Tal vez tienes una abundante cantidad de paciencia, por lo que podrías ser un oído atento. Tal vez tienes una abundante cantidad de conocimientos sobre un tema en particular que puedes compartir. O tal vez tienes una abundante cantidad de fuerzas en comparación con tu vecino de avanzada edad, por lo que podrías llevar sus compras por las escaleras hasta la entrada de su casa. Incluso una abundante cantidad de sonrisas pueden iluminar el día de los demás a lo largo de tu camino.

Y como ya sabes, la vida es un círculo. Lo que va, eventualmente vuelve de nuevo.

10. No se desesperan por lo que no pueden controlar.

Las personas que se quieren saben que hay momentos en nuestras vidas cuando estamos destinados a quedarnos sentados, atrapados en el barro, y pudrirnos por un rato. Cuando necesitamos sentir el dolor de la profunda incertidumbre en nuestros corazones y mentes para que, al final, aprendamos a rendirnos al hecho de que aunque tratemos de planear, controlar y forzar un resultado, algunas cosas en la vida no ocurren hasta que estén listas para ocurrir.

Y algunas veces las cosas buenas que pasan terminan demasiado pronto. Pero una vez más, las personas que se quieren no pelean contra ello. Ellos saben que estás terminaciones son los momentos perfectos para las auto-reflexiones que pueden conducirnos a la auto-renovación, la gratitud por nuestras experiencias, y a un sólido comienzo de un nuevo capítulo de nuestras vidas.

Los mejores trucos del sitio en tu correo
Suscríbete para recibir más artículos como este.
SEGUINOS:
Publicado originalmente en marcandangel.com

Compartir :)