Si quieres ser una persona afortunada, ayuda saber qué aspecto tiene la suerte.

Según el neurocientífico Moran Cerf de la Universidad de Northwestern, la forma para convertirse en una persona más afortunada es mantener una lista de las veces que la suerte estuvo (y no estuvo) a tu lado. Más a menudo que no, Cerf encontró que las veces que tienes suerte superarán en número a los momentos desafortunados.

Cerf estudió la toma de decisiones durante más de una década, y descubrió, entre otras cosas, que la libre elección es un terrible predictor de felicidad. Los seres humanos son víctimas de todo tipo de sesgos cognitivos que nublan su impresión de sus vidas para peor.

Cuando se trata de la suerte, el peor enemigo es el sesgo de la negatividad, o la tendencia a recordar los eventos negativos con más facilidad y frecuencia que los positivos. Piensa en lo mucho más fácil que es recordar los viajes de avión con turbulencia por sobre los suaves, o las pésimas interacciones con oficiales de policía por sobre las buenas.

"Debido a que nuestros cerebros están orientados a pensar en la negatividad y las cosas de miedo, porque así es como el cerebro aprende", tendemos a recordar las cosas malas con más frecuencia que las buenas, dijo Cerf.

Como Cerf les dice a sus estudiantes, tener un registro de cuando la suerte te sonríe puede ayudarte a superar ese sesgo de negatividad. Considera las personas que piensan que reciben un montón de multas por mal estacionamiento. Cerf les aconseja que anoten cada vez que aparcan en algún lugar en la que puedan ser multados. Cada vez que no reciben una multa, dice Cerf, deben agregar una marca de verificación. Entonces, al final de la semana, mes o año, divide las marcas por el número de casos.

"Ves la suerte que tuviste," le dijo Cerf a Business Insider. "La mayoría de nosotros tenemos suerte, ese es el punto."

Ver los datos, en otras palabras, puede mostrarle a la gente que su tren no tiene tantos retrasos como piensan, que el tráfico de hora punta podría no ser tan malo, y que no se olvidan de sus paraguas los días de lluvia tan a menudo como piensan.

Por supuesto, revisar constantemente tu suerte podría producir el efecto opuesto, dijo Cerf.

Podrías notar, por ejemplo, que tu tren llega tarde mucho más a menudo de lo que pensabas. O tal vez no habías notado que era tarde, ya que estaba ocupado leyendo. Seguir activamente casos en los que llegaba tarde puede arruinar cualquier felicidad que experimentabas por ser ignorante.

Independientemente de eso, dijo Cerf, la ventaja de su estrategia es que te proporciona más información, la cual puedes utilizar para darle forma a la perspectiva sobre tu vida. En lugar de depender de recuerdos defectuosos y la toma de decisiones, puedes tener la paz mental de que estás, de hecho, tomando decisiones sólidas que resultarán en tu favor.

Y si encuentras que tienes menos suerte en ciertos aspectos de lo que pensabas, puedes intentar tomar decisiones diseñadas para cambiar las cosas. Si descubres que obtiene una sobreabundancia de multas por mal estacionamiento, puedes encontrar un nuevo lugar para aparcar, tal vez aumentando así tu suerte.

"Es un consejo simple," dijo Cerf, "pero mis estudiantes vuelven a mí y me dicen: 'Esto es realmente útil.'"

Cuando estás intentando perder peso, cambiar de carrera, aprender un nuevo hobby, o construir tu negocio, es esencial tener tu cerebro en el lugar correcto.

Si no tienes tu mente en el lugar correcto, puedes perder fácilmente tu enfoque, llevándote a sobre-pensar, sobre-analizar, juzgar críticamente, y jugar a lo seguro, haciendo así que tus metas se sientan como una misión imposible.

Las trampas mentales son resultado de condicionamientos ambientales y creencias pasadas que no son todas culpa tuya. Sin embargo, será culpa tuya si decides no tomar ninguna acción para revertir esas creencias.

Aquí tienes 5 hábitos que puedes hacer que te harán mentalmente más fuerte.

1. Deja de enfocarte en las cosas que no quieres

El problema con esto es que estás ocupando espacio de tu cerebro con cosas que no quieres en la vida. Además, estás creando hiper-conciencia para todas las cosas que no quieres, lo que conduce a un estrés innecesario y a tener miedo de cometer errores.

Esto involuntariamente trae más de las cosas que no quieres en tu vida.

Intenta evitar los postres por un mes, y te encontrarás con oportunidades para un postre en cada esquina, junto con soñar con pasteles deliciosos.

Las palabras importan, porque es con eso que estás llenando tu tanque mental.

Mantén tu atención en las cosas que quieres, y comenzarás a atraer más de esas cosas en tu vida.

2. Deja de jugar el juego de la comparación

Si quieres un camino (probado) para vivir sin alegría y nunca sentirte lo suficientemente bueno, entonces, inscríbete al juego de la comparación.

Es cuando miras alrededor y crees que todos son más ricos, más finos, más talentosos, y más exitosos que tú. Esta es una trampa cuando se trata de los medios de comunicación social, porque es fácil pensar inicialmente en ello como una motivación, pero luego discretamente se convierte en una comparación contra tu vida actual.

La ambición es genial, pero no compares tu vida cotidiana sin guión con una vida producida y pulida en las redes sociales.

3. Deja de escuchar a las personas equivocadas

Si bien cualquier persona puede compartir su opinión, esto no significa que debas escuchar a esa persona. Tus posibilidades pueden ser imposibles para algunas personas, porque ven el mundo a través de un conjunto completamente diferente de lentes.

No necesitas ser grosero, pero elige de quien tomas consejos.

¿Esta persona está en la misma sintonía que tú? ¿Tiene éxito en un área comparable a la tuya? ¿Está viviendo sus días como quisieras vivir los tuyos?

Si la respuesta es no, es probable que necesites sonreír educadamente y darle las gracias mientras continúas con tu día. Sólo escucha a aquellos que agreguen valor a tu visión.

4. Deja de creer que puedes hacerlo todo por ti mismo

El síndrome del héroe es una gran manera de permanecer estancado en la vida. Eres seguramente muy inteligente, tienes grandes calificaciones, y tienes grandes habilidades. Pero como nos recuerda Marshall Goldsmith, "Lo que te trajo aquí no te llevará allá."

Todas las grandes hazañas y logros en la vida fueron los esfuerzos de un grupo de personas. Los cantantes, inventores y empresarios pueden obtener la fama y la notoriedad, pero puedes apostar que tenían un grupo de apoyo que les ayudó a lo largo de su viaje.

Esto es difícil para las personas, porque cuando pides ayuda, te haces vulnerable y eso le da miedo a la mayoría. Pero no dejes que el ego te impida convertirte en la mejor versión de ti mismo porque estás demasiado asustado u obstinado para pedir ayuda.

5. Dejar ir los viajes en el tiempo

Normalmente, viajar en el tiempo sonaría como una actividad que todos deberíamos hacer. Pero no es algo que debamos hacer cuando se trata de mejorar nuestras vidas.

El viaje en el tiempo al pasado solamente evoca memorias, los cuales pueden conducir a sentimientos de culpabilidad e incontables escenarios "Y si hubiera…" ninguno de los cuales son productivos en el presente.

El viaje en el tiempo hacia el futuro puede hacerte ansioso, puesto que nada está escrito en piedra. Esto sólo traerá vacilación y trabajo desenfocado al presente, lo cual no es beneficioso.

Si estás buscando cambiar la narrativa de tu vida, negocios, salud o cualquier otra cosa, coloca todo tu enfoque primero en desarrollar una mentalidad fuerte.

27. La vida no siempre te da las circunstancias y las personas que quieres, te da las circunstancias y las personas que necesitas... para aprender, crecer y enamorarte.

28. No son las personas más fuertes o inteligentes las que sobreviven y triunfan en el largo plazo, sino las que mejor pueden manejar el cambio.

29. La verdad es que todos fracasamos. La verdad más grande es que ningún fallo nos define. Confiésalo. Pide disculpas. Aprende. Crece más sabio. Sigue adelante.

30. Nada es permanente. Cuando entiendas esto, podrás hacer casi cualquier cosa que quieras porque no estarás tratando de retener desesperadamente nada más.

31. A veces hay que aceptar el hecho de que las cosas nunca volverán a ser como antes, y que este final es realmente otro comienzo.

32. Es tu elección. Ser positivo y libre, o ser encarcelado por tu propia negatividad. Vivir en el pasado, o tener esperanza en el presente.

33. Ser positivo no se trata de esperar que siempre te pase lo mejor; se trata de aceptar lo que sucede, y hacer lo mejor de ello.

34. Sólo porque una persona sonría todo el tiempo, no significa que su vida sea perfecta. Su sonrisa es un símbolo de esperanza y fuerza. Devuélvele una sonrisa.

35. Las personas son mucho más agradables cuando son más felices, lo que dice mucho sobre las personas que no son muy agradables contigo. Deséales el bien, y sigue en tu camino.

36. Madurar es aprender a alejarte con gracia de las situaciones que amenazan tu paz mental, auto-respeto, valores, moral, o valoración.

37. Cuando la gente es grosera contigo, sonríe y elige no reaccionar. Hazlo aunque no quieras. Mantén la paz. Hazlo, y le quitarás todo su poder.

38. Cuanto más tiempo permanezcas en paz, más fuerte te vuelves. La paz interior conduce al progreso verdadero y significativo en el exterior.

39. Se discreto. No necesitas poner todo en las redes sociales. No necesitas decirle a todos sobre cada paso que estás tomando. Progresa silenciosamente y deja que tus acciones hablen por sí mismas.

40. Levántate por encima de la bajeza que está tratando de atraparte. Enfócate en lo que importa. A donde la atención va, la energía fluye. En donde fluye la energía, las cosas crecen.

41. Pelea todas las batallas, pero no porque odies lo que está delante de ti, sino porque amas lo que hay detrás de ti, la gente y las cosas que representas.

42. Ten cuidado de no deshumanizar a las personas con las que no estás de acuerdo. En nuestra rectitud, podemos fácilmente convertirnos en las cosas que nos desagradan de los otros.

43. Nunca te lamentes por ser buena persona, con la gente equivocada. Tu comportamiento dice todo acerca de ti, y sus comportamientos dice lo suficiente sobre ellos.

44. Recuérdale a la gente que te importan. Recuérdales que alguien los ama. Y lo más importante, no olvides recordarte eso a ti también.

45. Sea lo que sea que esté pasando, recuerda siempre que has sido bendecido con el hoy y la capacidad de vivirlo como tú elijas.

46. Ser menos reactivo puede transformar tu vida. A veces sólo necesitas relajarte y tener fe en que las cosas funcionarán con el tiempo. Sólo se, y respira.

47. Deja de apresurarte. Respira. Está donde estés. Está donde se supone que debes estar en este preciso momento. Cada paso y experiencia es necesaria.

48. No llenes tu vida con planes. Deja espacio. A veces las grandes cosas ocurren sin planearlas y los grandes arrepentimientos ocurren cuando no alcanzas exactamente lo planeado.

49. A veces nos enredamos tanto al intentar lograr algo grande, que no nos damos cuenta de las cosas pequeñas que le dan a la vida su magia.

50. Mantén tus ojos abiertos por las bendiciones disfrazadas. Están por todos lados. Y vale la pena notarlos, y apreciarlos.

51. A veces, sólo tienes que apreciar en donde estás. Has recorrido un largo camino, y sigues aprendiendo y creciendo. Está agradecido por las lecciones.

52. RELAJATE. Eres lo suficiente. Tienes lo suficiente. Haces lo suficiente. Inhala. Exhala... deja ir, y vive el momento, ahora mismo.

"¿Qué quiero de la vida?"

Es el tipo de pregunta que es tan vaga, y da respuestas tan amplias, que es prácticamente inútil. ¿Felicidad? ¿Éxito? ¿Un cachorrito?

Si estás tratando de crear una existencia más satisfactoria, vas a tener que ser un poco más específico (y sutil) con tu introspección.

En un episodio del podcast Simplify de Blinkist, la presentadora Caitlin Schiller habló con la experta en felicidad y autora best-sellers Gretchen Rubin sobre algunos trucos para conocerse mejor. ¿Un truco?

Pregúntate: ¿A quién envidio?

Rubin dice:

"La envidia es una emoción que es extremadamente desagradable de experimentar. Es una especie de emoción vergonzosa, por lo que a menudo ni siquiera queremos admitir a nosotros mismos que envidiamos a alguien.

"Podríamos decir que nos resentimos, o nos enojamos con ellos, o incluso que nos vamos a burlar de ellos, en lugar de admitir que los envidiamos.

"Pero cuando envidiamos a alguien, es en realidad una emoción de mucha ayuda porque te dice que alguien tiene algo que deseas. Y muchas veces, una vez que reconoces esa verdad, puedes tomar las medidas para conseguirlo."

En otras palabras: En lugar de preguntarte directamente qué es lo que quieres, escucha lo que tus emociones ya te están diciendo.

Rubin dio un ejemplo de una amiga que siempre se burlaba de una compañera de trabajo que hablaba sobre sus vacaciones. "Entonces en un momento ella [la amiga de Rubin] pensó, 'Espera un minuto, la envidio totalmente, me encanta viajar, ojalá estuviera lo suficientemente organizada como para planear estos viajes geniales ¿Por qué no lo hago?’… Así que esa envidia fue como una gran sirena roja apagándose."

Rubin conoce de primera mano el poder de la envidia. Ella escribió anteriormente: "Cuando estaba considerando en cambiar de las leyes a escribir, me di cuenta de que cuando leía en la revista de la universidad sobre la gente que tenía grandes carreras en leyes, sentía un leve interés, cuando leía sobre personas que tuvieron grandes carreras escribiendo, me sentí enferma de envidia. Esa fue una pista importante."

El tema más amplio detrás de preguntarte "¿A quién envidio?" es la importancia de apoyarte (no resistir) en tus sentimientos. (Un psicólogo lo llama "presentarte" a tus emociones.)

Como Rubin señaló, la envidia puede ser incómoda, y es tentador tratar de apisonarla. Pero si aceptas que alguien más tiene algo que te gustaría tener, estarás en una mejor posición para conseguirlo.

El otro día, estaba charlando el amigo de un amigo, un estudiante de secundaria que se estaba preparando para ir a la universidad.

- "Quiero comenzar mi vida", dijo. "Quiero reinventarme y demostrar que no tienes que seguir el mismo camino que todos los demás."

-Puedes hacerlo, – le dije - "Pero tienes que estar dispuesto a hacer una cosa que no muchos adolescentes y adultos jóvenes están dispuestos a hacer."

-¿Qué es eso? -preguntó.

- Tienes que pasar más tiempo aprendiendo fuera de clase, que en clase.

Esto vale para cualquier persona en la escuela, fuera de la escuela, joven, viejo, lo que sea. Estés en clase, o estés en el trabajo.

Durante esas horas, puedes aprender. Puedes crecer. Puedes mejorar ciertas habilidades. Incluso puedes ganar dinero.

Pero todos los que realmente hacen algo de sí mismos ven ese tiempo como su estándar diario. Pero no lo ven como "el fin". No salen de clase, ni dejan el trabajo pensando: "Ah, es hora de sentarse, relajarse y enfriarme."

No, ellos toman ese "tiempo libre" y lo reinvierten en sí mismos.

Trabajan en algún proyecto paralelo.

Practican su oficio.

Mejoran sus habilidades, o estudian, o pasan el tiempo aprendiendo de personas mucho más conocedoras.

No lo ven como "tiempo libre" en realidad. Lo ven como el único momento que tienen para hacer las cosas que realmente quieren hacer en la vida; y no toman ningún minuto por garantizado.

Los jóvenes, especialmente, y los que logran algún tipo de éxito a una temprana edad, tratan su tiempo libre de esta manera. Y cualquier persona mayor, cualquier persona en un trabajo que no disfruta y de repente quiere cambiar su vida en alguna nueva dirección, comienzan a tratar su "tiempo libre" en consecuencia.

Las personas que se mueven, y que hacen la diferencia, invierten en sí mismas.

Entonces, ¿Como hacer esto?

1. Conoce lo que quieres mejorar y deja que sea tu "meta principal."

Soy un firme creyente que para lograr algo en la vida, o hacer realmente algo que valga la pena, tienes que hacerla tu meta principal. Es decir, tienes que dar prioridad a esa cosa por sobre todo lo demás, hasta el punto en que seas capaz de practicarla todos los días.

Cómo mides el "éxito" entonces es bastante simple: o practicaste durante el día o no lo hiciste.

Si tu meta principal es ponerte en forma, o bien fuiste al gimnasio o no lo hiciste.

Si tu meta principal es escribir un libro, o escribiste algo hoy o no lo hiciste.

Si tu meta principal es lanzar una startup, o trabajaste en esa startup hoy o no lo hiciste.

Invertir en ti mismo y realmente construirte a ti mismo (o a algún proyecto) comienza con el hábito diario de hacerlo.

2. Sé consciente de con quién pasas el tiempo, y si contribuyen a esa meta principal o no.

Todos somos un reflejo de con quienes pasamos el tiempo.

Pasa tiempo con personas negativa, y te volverás negativo.

Pasa tiempo con personas positivas, y te volverás positivo.

Así es cómo funciona la Ley de la Atracción.

Del mismo modo, si pasas tiempo con personas que comparten la misma meta principal que tú, o tienes una meta principal que te inspire a trabajar más duro hacia tu propia meta principal, te moverás y crecerás 10 veces más rápido.

Es por eso que los clubes, equipos e incluso las aceleradoras e incubadoras son una parte muy importante de la sociedad. Conocemos el valor de las comunidades, y tratamos de crear comunidades que ayuden a cada uno de nosotros a mejorar a un ritmo más rápido.

3. Sé deliberado con la forma en que inviertes tu tiempo.

Cuando era más joven, estudié piano clásico. Era un requisito en nuestra familia que cada niño tocara un instrumento musical, y mi madre hizo un trabajo maravilloso al asegurarse que practicáramos todos y cada uno de los días.

En los días que realmente no quería practicar, y frenéticamente tocaba canciones que ya sabía tocar bien, mi madre entraba a la sala de música y tomaba asiento en la silla de al lado.

- "Cole," decía, con una voz severa.

- "Qué."

- "No estás practicando."

- "Sí lo estoy. ¿No puedes oírme?" Decía, golpeando las teclas un poco más.

- No, estás tocando. Y eso está bien. Pero no cuenta para tu hora de práctica. Necesitas practicar algo nuevo," decía.

Yo no quería hacerlo. Practicar cosas nuevas era difícil. Significaba hurgar en las notas durante horas y horas hasta que finalmente se pegaran a mis dedos.

Pero, ella tenía razón. Sentarme allí durante una hora no significaba que hubiera practicado mucho de cualquier cosa.

Parte de invertir en ti mismo es ser tu propio (y más duro) crítico, y empujarte a profundizar en el trabajo. Asignar tiempo para practicar es sólo parte de la batalla. La otra mitad se reduce a qué haces con ese tiempo, y cuánto haces que funcione para ti.

No es lo que le dices a todos los demás lo que determina tu vida; es lo que te susurras a ti mismo lo que tiene el mayor poder.

La felicidad en tu vida depende de la calidad de tus pensamientos. Tu mente es realmente tu campo de batalla. Es el lugar donde reside el mayor conflicto. Es donde la mitad del caos que pensabas era real, nunca sucedió. Pero si permites que estos pensamientos residan en tu mente, tendrán éxito en robarte la paz, la alegría y, en última instancia, tu cordura. Caerás en un colapso nervioso, en la depresión, y en la derrota.

No hay forma de escapar del hecho de que eres lo que piensas; que no puedes cambiar nada si no puedes cambiar tu forma de pensar.

Pero, ¿Estás listo para una gran noticia?

Puedes cambiar tu forma de pensar.

Y las mañanas son uno de los momentos más simples para hacer que este cambio transpire gradualmente en tu vida.

Cada mañana es muy importante. Es la base desde la que se construye el día. Cómo eliges pasar tu mañana puede usarse para predecir el tipo de día que vas a tener.

Así que cuando apenas te despiertes, sé consciente y tómate un segundo para pensar en lo privilegiado que eres por simplemente estar vivo y saludable. Respira frente al espejo del baño, sólo para ver lo increíble que se ve tu respiración. En el momento en que empiezas a actuar como si la vida fuera una bendición, te aseguro que comenzará a sentirse de esa manera. Y cuando empiezas el día en un estado mental como este, es más fácil enfocarte eficazmente y empezar el día con el pie derecho.

Pero, muchas mañanas, por supuesto, esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Por lo tanto, para ayudarte a ajustar tu mentalidad a primera hora de cada mañana, te ofrezco las 52 meditaciones matutinas de abajo; una para cada semana del año (nota: puedes comenzar tu año de meditaciones matutinas en cualquier momento que desees).

Yo elijo una nueva meditación todos los lunes por la mañana y me siento en silencio durante tres minutos, repitiéndola silenciosamente en mi mente como si estuviera meditando. También la escribo en un post-it y la pego al lado de mi escritorio (donde puedo verla) durante la semana. Este pequeño ritual me ayudó a reducir el estrés y el caos de mi vida recordándome mantener las cosas simples, pacíficas y en perspectiva.

1. La felicidad no comienza con una relación, unas vacaciones, un trabajo o dinero.Comienza con tus pensamientos y lo que te dices hoy.

2. Date el espacio para escuchar tu propia voz; tu propia alma. Demasiadas personas escuchan el ruido del mundo y se pierden en la multitud.

3. No eres un fracaso solo porque no puedas ser todas las cosas para todas las personas, eres un ser humano.

4. A menudo, tienes que decirle no a las cosas buenas para poder decirle sí a las cosas más importantes. No puedes hacerlo todo. Respira profundo. Y elige sabiamente.

5. Si te apasiona algo, persíguelo un poco cada día, no importa lo que piensen los demás. Así se logran los sueños.

6. Una y otra vez, recuerda por qué. Con un por qué lo suficientemente fuerte, serás capaz de hacer lo que se requiere en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

7. NO sabes exactamente lo que el futuro traerá. Así que tu mejor opción para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del presente.

8. A veces pasas tiempo esperando que el camino ideal aparezca. Pero nunca lo hace. Porque los caminos se hacen caminando, no esperando.

9. No dejes que no saber cómo va a terminar te impida comenzar hoy. La incertidumbre nos impide llegar a donde la verdadera magia de la vida nos espera.

10. Permítete ser un principiante. Nadie empieza siendo sabio. Haz lo mejor que puedas hasta que sepas mejor. Una vez que sepas mejor, hazlo mejor.

11. Mientras luchas hoy, recuerda, es mucho mejor estar agotado por muchos esfuerzos y aprendizaje, que estar cansado de no hacer absolutamente nada.

12. Lo que podría parecer un revés es a menudo una oportunidad para que puedas aprender algo nuevo, y desarrollar una estrategia más efectiva y más realista.

13. La verdad es que necesitas pasar algún tiempo arrastrándose a través de la oscuridad para apreciar plenamente lo que es estar a la luz del sol.

14. Tu historial de atravesar días difíciles es del 100% hasta el momento.

15. Cuando estás perdido en la preocupación, es fácil confundir tus preocupaciones con la realidad, en lugar de reconocer que son sólo pensamientos.

16. El problema no es el problema; el problema es la cantidad increíble de sobre-pensamiento y sobre-análisis que estás haciendo con el problema.

17. Muchas personas se hacen infelices simplemente por encontrar imposible aceptar la vida tal como es en este momento.

18. Uno de los momentos más gratificantes e importantes de la vida son los momentos en los que finalmente encuentras la fuerza para dejar ir lo que no puedes cambiar.

19. Cuando ya no eres capaz de cambiar una situación, estas te desafían a cambiarte a ti. Y eso lo cambia todo.

20. Nunca fuerces nada. Haz lo mejor que puedas, entonces deja que sea lo que tenga que ser. Si está destinado a ser, será. No te dejes llevar por las cosas que están fuera de tu control.

21. No puedes controlar lo que sucede en tu vida, pero puedes controlar cómo respondes a todo. En tu respuesta está tu mayor poder.

22. En lugar de enfadarte, encuentra la lección. En lugar de envidiar, siente admiración. En lugar de preocuparte, toma acción. En lugar de dudar, ten fe.

23. No compares tu progreso con el de los demás. Todos necesitamos nuestro propio tiempo para viajar nuestra propia distancia. Enfócate en el paso que estás dando ahora mismo.

24. La paciencia es una genuina expresión de confianza, aceptación, serenidad y fe en tu propia capacidad. Es un signo de fuerza. Practícala.

25. En una cultura que busca resultados inmediatos, debemos aprender la belleza del esfuerzo, la paciencia y la perseverancia. Se fuerte, presente y firme. Apégate a tus rituales diarios positivos.

26. Aprende a confiar en el viaje, incluso cuando no lo entiendas. A veces lo que nunca quisiste o esperabas resulta ser lo que necesitabas.